martes, 13 de abril de 2010

UN ENCUENTRO CON ASHLEY WILKES.


En la Sierra Capelada el ganado pasta a sus anchas, y si se tiene un poco de suerte, se pueden llegar a cruzar en el camino caballos salvajes. Cuando veo a los terneritos, siguiendo los pasos de su madre y buscando sus mimos, me alegro enormemente de no consumirlos. Este de la foto me enterneció el alma, porque todavía andaba torpe y tenía dependencia de mamá. No sé si será dentro de poco un filete en la mesa de alguien, o si, por el contrario, le permitirán vivir hasta la edad adulta. Me quedo con esta imagen tan tierna para no pensar mucho más allá de ella.
Nosotros no fuimos afortunados en eso de ver caballos salvajes, que haberlos aylos.


El cruceiro de San Andrés es un pequeño mirador en la orilla de un acantilado, con una enorme cruz, donde, según Ardorina, hay que gritar los deseos para que se cumplan. Me empleé a fondo en el arte de dar berridos. Pedro, a mi lado, como una voz en off, no chillaba tanto, más por vergüenza que por falta de ganas, pero qué le vamos a hacer, peor fue lo de Ardorín que ni siquiera se atrevió. El deseo, tiempo al tiempo, se queda en la reserva, no tengo muy claro que contando los sueños se hagan realidad, siempre he pensado que es al contrario, pero bueno, por una vez hicimos una excepción, que en tierras de meigas nunca se sabe, quizás la magia flota en el ambiente.


Para llegar al cruceiro tuvimos que pasar bien pegaditos a las vacas, que son enormes cuando las tienes tan cerca. Pedro nos decía que si se arrancaba alguna a correr, cogiéramos cuesta abajo, no sé si pretendía que nos tiráramos por el acantilado. A ver, ¿qué clase de decisión es esa?: ¿acantilado o vaca?. Ardorín advertía: "no las mireis, ni se os ocurra mirarlas", ¿será que la mirada vacuna se siente provocada por la humana?. Total, que cualquiera pasa al lado de la vaca sin mirar, esperando posibles reacciones sorpresa que, afortunadamente, no tuvieron lugar, de lo que más me alegro, porque las opciones a elegir no eran muy halagüeñas.

Al regresar, vi una pequeña placa dedicada al actor Leslie Howard en el suelo, con un montón de pequeñas cruces clavadas en la tierra. Como a mí el cine clásico me encanta, activé la memoria en busca de una imagen de Leslie Howard: "me suena mucho, me suena ese nombre...". No andaba muy equivocada, Leslie Howard interpretó a Ashley Wilkes en "Lo que el viento se llevó", que es mi película preferida, lo supe al salir y ver un cartel enorme dedicado a él, con foto incluida, y a los tripulantes del IBIS. No sabía que había muerto en costas gallegas, y menos en una misión tan importante.
El 1 de Junio de 1943, Leslie regresaba al Reino Unido después de realizar una misión secreta del Gobierno Británico, con el fin de evitar la entrada de España en la segunda guerra mundial. Su avión, llamado Ibis, fue derribado en los acantilados de Cedeira por aviones de la Luftwaffe, y aquí encontramos su pequeño homenaje a él y a todos aquellos que trabajan por la paz.

6 comentarios:

Ardorín dijo...

Puedo asegurarte que los caballos existen, y de ello tengo la prueba en video del viaje anterior.
Lo del “cruceiro de S. Andres” y mi boca cerrada tiene explicación. El año pasado ya estuvimos en el mismo punto y fui yo el que grite lo que deseaba. De momento se cumple, por lo que no tengo nada más que pedir al santo. No soy de los que piden mil cosas, porque no me gusta saturar a las santidades de curro. Pido lo que hay que pedir y punto.
Lo de Pedro, no se si era vergüenza o que no, pero yo lo oí bastante claro, aunque si que es cierto que al lado de tu bramido, él parecía afónico. Pero es que cuando tu gritas, cualquiera te iguala....
Lo de no mirar las vacas, no tengo ni idea si sirve para algo, pero lo que me reí yo solo desde detrás de la fila viéndoos a ti y a Ardorina tiesas como palos mirando al suelo y casi sin respirar cuando pasabais junto a las vacas, es como lo del anuncio, no tiene precio.
De todas maneras aquellas vacas parecían corderitos, pasaban de nosotros totalmente. Creo que lo único que hicimos fue fastidiarles a unas la siesta y a otras la merienda.

Lorena dijo...

Ardorín: Ya sé que existen, los he visto además en otros lugares, pero claro, eso es pura cuestión de suerte.
Muy mal lo de no dar faena al santo, si es lo que todo santo desea, que le den trabajo. Creo que hubo motivos "ocultos" en tu silencio, y tmb creo que te quedastes con las ganas ¡encorsetado!.
Mi voz estuvo genial, alta y clara, no podemos decir lo mismo de Pedrito que se me quedó a medias en el intento, vamos, si lo conoceré yo al chuli...
Yo miré la vaca de reojo y al regresar la miré abiertamente y se me fue el miedo de un golpe. En fin, a ver si me aficiono a tratar con vacas que me caen muy bien. Besotes!!!

Aniwiki dijo...

Me parece genial relatar con tanto detalle los viajes, es una manera de no olvidarlos además con fotos incluidas. Me gustó lo de los faros, yo también me he apuntado faros para visitar, a ver si nos animamos y hacemos una excursioncilla.
Por cierto, las fotos son muy expresivas y explican con detalle el viaje.
Sin haber ido te sientes allí.
Un saluwiki i bona nit!

Lorena dijo...

Aniwiki: Gracias!!!, la verdad es que me siento incapaz de contar un viaje en un sólo post. Creo que cada lugar merece su hueco y su descripción. También, cuando pasa el tiempo, me gusta releer los viajes y me doy cuenta de que si no los hubiera escrito, la mayoría de las cosas las hubiera olvidado. Me hace mucha ilusión que te guste. Un abrazowiki!

Alicia dijo...

Concido con Aniwiki, las fotos son preciosas y la cuarta que estáis los dos me transmite mucho amor. Besitos

Lorena dijo...

Alicia: Gracias Alicia, ¿qué quieres que te diga yo de mi Pedro?, que me tiene hasta las trancas,jajajaja. Muchos besitos guapa!