miércoles, 21 de septiembre de 2011

IDENTIFICACIÓN Y DEMÁS...


Las fotos de Kevin son imprescindibles para hacer el censo. Los delfines se reconocen por las aletas, son distintas unas de otras, tienen unas marcas y unas peculiaridades que permiten distinguirlos, aunque para nosotros era misión imposible, Kevin lo hacía a simple vista, nos daba los números y eso facilitaba muchísimo el trabajo en la oficina.

Comparábamos la foto del número de delfín correspondiente con otra de algún avistamiento anterior, y entonces, confirmábamos de lleno la identificación. En algunas estaba claro, como el número 69 con una aleta muy peculiar, y en otras era complicado asociar la foto actual con la anterior. Todo quedaba registrado informáticamente porque eso le permitía después a Kevin completar sus estudios y su censo.


Los días que no salíamos al mar, después del trabajo en la oficina, nos quedaba tiempo para muchas otras actividades. Arriba, podeis ver a todas las chicas después de la clase de yoga que casi me obligaron a dirigir. Izzy me convenció y yo me arriesgué. Creo que el final fue positivo. Ahí nos teneis hablando de cómo vivió cada una de nosotras la clase. Sirkka se emocionó tras la relajación y terminó llorando por lo que había sentido, me gustó eso porque fue la señal de que algo se le había movido por dentro. Quizás no sea tan mala profesora como pensaba, pero vamos, fue una osadía por mi parte, aunque gracias a ese atrevimiento pasamos una tarde preciosa.

Dos españolas juntas inspiraron a Kevin la idea de hacer una competición de tortilla de patata. Así fue como Isabel y yo nos empleamos a fondo. Debo decir que en mi opinión ganó Izzy porque hizo dos en vez de una y con mucho más sabor que la mia.

Mi tortilla es la de enmedio. Eso sí, en mi favor digo que cocinar con esos aceites escoceses y con una sartén donde se pega toda la patata no es fácil e Isabel con el tiempo que lleva viviendo por allí ya tiene que tener dominados esos problemillas con los que me encontré yo.

Y después de la cena, cuando el sol empezaba a ofrecernos un espectáculo, salimos para ir al pub a participar en el quiz local que hacen una noche a la semana.

Como vereis, era un lujo estar en la terraza y tener esta panorámica enfrente.

Paseamos mientras el sol comenzaba a esconderse en dirección al pub, disfrutando. Era difícil no rendirse a los paisajes que me rodeaban. Olor a mar, brisa fresca, las casitas de colores, el sol en el horizonte, la soledad de las callejuelas...

En realidad, se necesita poco para ser feliz, y lo poco que se necesita está dentro de nosotros mismos. Un buen enfoque, un modo de ver la vida desde otro prisma, de interpretar las cosas de la mejor manera, sin dobleces, de saltar nuestros propios muros para alucinar con las fantásticas vistas que nos esperan al otro lado. Ir más allá, ver más allá, abrir la mente y expandirse, entonces te completas y no esperas, sólo aceptas.

Una vez en el pub, pedimos unas bebidas y nos preparamos para disfrutar de un rato en buena compañía. Pusimos una libra por cabeza para participar en el quiz local. Fue muy divertido, para empezar porque no me enteraba de casi nada. Las preguntas las hacía el dueño del local con un inglés que Janet, canadiense, nos decía que le costaba entender, así que imaginaros, si ella tenía problemas siendo su idioma materno, ni os cuento nosotros.

Nos felicitaron por quedarnos ¡¡los cuartos de los últimos!!. Tanta mente pensante y tanto entrenamiento para esto, de fútbol ni idea, de batallas de la historia estábamos verdes-verdes, de cine clásico ni os cuento...¡vaya preguntejas!, pero mereció la pena, sólo teneis que ver nuestras sonrisas.
Y después, para rematar el día, me quedé un rato frente al mar, sintiéndome una ola más, que sube, que baja, que vuelve a subir...que arriba tiene vértigo pero también la mejor de las vistas, que abajo se hunde, se ahoga, se queda ciega y cuando cree que ha llegado la oscuridad vuelve a subir, y así sucesivamente. Viajo en este camino tan singular, avanzo, crezco, me balanceo, me convierto en espuma, a veces, y vivo con intensidad el ahora, siempre que puedo dominar la mente, que no es tarea fácil.

6 comentarios:

Aniwiki dijo...

Hola!!!
Qué cara de felicidad y de haber aprendido tantas cosas :) Y lo de los delfines me parece una pasada, cómo puede saber cuáles son? Me parece genial y al mismo tiempo tengo muchas ganas de seguir leyendo más y también envidia sana de todo lo que hacéis.
Un abraciwiki pareja!

carmen dijo...

Desde la distancia pero ya ves que te sigo, no tan seguido pero aquí estoy.
Te digo lo de siempre que precioso todo, los delfines, las tortillas, el pub, la convivencia......
Besos

Lorena Renau dijo...

La última foto es impresionante, ¿cómo es que está el agua roja?

Lorena dijo...

Aniwiki:Es que ha sido un viaje muy especial donde lo hemos pasado muy bien.
Los delfines son los de nariz de botella, los que suelen capturar para espectáculos en delfinarios.
Seguiremos contando. Besiwikis.

Carmen: Gracias Carmen, tú ahora a disfrutar de la muñequina, que crecen muy rápido!!gracias por la visita. Besitos.

Lorena: Pues fue una combinación de poner la cámara sin flash y del reflejo de un sol rojo fuego que ya se iba para dar paso a la luna, muy chuli. Era increíble la vista desde la terraza.

María J. dijo...

Es increible, Lorena! pasais de las aves a los delfines. He de decir que estos últimos me gustan mucho más.
Que convivencia más bonita habeis tenido, eso pasa muy pocas veces en la vida. Al menos se os ve que lo habeis disfrutado a tope.

Un beso,
María J.

Lorena dijo...

María J: Sí, María, aquí todo lo que sea naturaleza es bienvenido. Es una experiencia preciosa, ya queda menos para pasar a otro tema, pero es verdad que los últimos post a mi me traen muy buenos recuerdos. Besotes!!