jueves, 15 de julio de 2010

MOMENTOS.


En mis tres visitas a tierras italianas, me he hartado de comer helado de chocolate, pero, sin duda alguna, el mejor de todos los que he probado lo he encontrado en Macerata, en una heladeria regentada por un argentino y su mujer italiana. Así que, puedo decir oficialmente, que a día de hoy, de momento, para mi gusto, el mejor helado del mundo lo he disfrutado en esta ciudad.

¡Marchando un capuccino alla nutella!. Me lo preparó Giulia con mucho cariño, así que estaba el doble de rico. Es muy fácil, y pienso ponerlo en práctica en casa, de vez en cuando, sin pensar demasiado en la bomba de calorías que me voy a meter en el cuerpo.


Tommy es el novio a distancia de Colás, y Stefano y yo somos consuegros. La verdad es que, después de tantos años recibiendo fotos de este gato precioso, estaba deseando conocerlo. Como vereis, es muy guapo y Colás sabe muy bien lo que quiere en cuestión de machos gatunos.

Quiero agradecer a los padres de Stefano la invitación a cenar y el recibimiento afectuoso que nos ofrecieron. Se llaman Silvano y Carolina, y son realmente encantadores. Nos abrieron las puertas de su hogar y fue muy fácil sentirnos como en casa. Sin duda, Mateo, fue el que nos robó el corazón, es el sobrino de Stefano, tiene un añito y es un niño muy simpático.

Este invento es fantástico. Pones la monedita que corresponde a la cantidad de litros de leche que te quieres llevar, y una máquina llena la botella que llevas con auténtica leche de vaca recién ordeñada del día. El granjero la repone a diario, y al llegar a casa hay que hervirla antes de consumirla.
Lo mismo se hace con el detergente, lo venden natural y ecológico, rellenas el envase, reutilizas los recipientes y ¡a poner lavadoras!.

En la foto de arriba podeis ver como funciona el aparatejo en cuestión.

5 comentarios:

Mayte dijo...

Hola corasoon!
Qué cosas más ricas hay por esas tierras..., el helado creo que me acabaría empalagando pero el capucciono...amos amos amos....
La forma de vender la leche me ha parecido fantástica, siempre fresca, casera, sin embalajes ni tranportes innecesarios, ..al igual que los otros productos...
1 punto sí señor.

Besirrinines,
Ah...No me extraña que Colás se haya quedado prendada de ese apuesto galán, estoy por echarle los tejos yo tb;)

Lorena dijo...

Mayte: Te aseguro que el helado no te empalagaría, ¡estaba de muerte!, yo me hubiera comido 20 como ese, jajajaja...
Lo de la leche y el detergente es una idea genial que espero que algún día la tengamos por aquí, que falta hace.
En cuanto a Tommy, ya ves que yerno tengo, todo un Don Juan.
Hala, espero verte pronto que ¡viene Alicia!, tengo muchas ganas de conocerla, a ver si esta vez puede ser. Besitos bonica!

Aniwiki dijo...

Qué guai el viajecito :) Las veces que he ido a Italia reconozco que no sé cómo los hacen pero están de muerte, y ahora en verano ufff, me comería un montón.
Un saluwiki y a ver cuándo podemos hacer lo de la tomaca, si no ahora para más adelante y que también venga Mayte vale?
Besiwikis!

belén dijo...

Hola Lorena, ainssss lo que me he perdido por no haberme metido en tu blog. Me alegra saber que estáis de viajecito, no paráis eh!!! El helado tiene muy buena pinta; pero el capucciono no desmerece. Por cierto no me extraña que Colás se enamorase del gato, es precioso.
Con el invento de la leche y el detergente me he quedado perpleja, no hago más que pensar en lo atrasados que estamos respecto a algunos países, claro que cuarenta años de dictadura se tienen que notar. Un besazo muy grande para los dos.

P.D: Prometo leer los post atrasados. :)

Lorena dijo...

Aniwiki: He encontrado una receta "supuestamente" italiana para hacer helado de chocolate, y como funcioe, huuummmmm, ¡me voy a poner las botas!.
Lo de la Tomaca en septiembre, hablaré con Birgit y os pediré los correos para quedar, ¿ok?. Julio y Agosto lo tengo a tope. Besiwikis.

Belén: ¡Hola Belén!, sabes que siempre eres bienvenida. Ya hemos vuelto hasta la próxima que no tardará mucho.
Las máquinas esas son recientes en Italia, aunque lo del detergente yo ya lo ví en Cerdeña, ¡y me da una envidia!. Besitos!!!