miércoles, 29 de diciembre de 2010

ALARCON (CUENCA).


Desde que conocí Alarcon, he regresado para pasear por sus calles en varias ocasiones, y siempre, a la entrada del pueblo, sigo parando para admirar su privilegiada ubicación, sobre un alto promontorio y junto a un meandro del río Júcar.

Y no tendrá nada que ver, pero a mi el castillo, ahora convertido en parador, me recuerda un poco a la Alhambra, y el meandro, a uno en el que pasamos una noche en Austria, en aquel viaje en bici.

El pueblo es muy chiquito, tan solo tiene unos doscientos habitantes, está rodeado de murallas, tiene varias iglesias, su castillo, y un papel importante en la historia. Me gusta esa combinación, poca gente y un mundo entero que ofrecer. Podría ser muy turístico, pero mantiene un sano equilibrio entre la autenticidad y el lujo de los tesoros que recoge en sus principales arterias.

Me gustan los sitios cuando están vacios, porque es cuando más me llenan a mi, curiosamente. La soledad en las calles te invita a otro tipo de observación, bastante más profunda, más intensa. Es como encontrar la esencia o el secreto de una buena salsa. Lo mismo que en la soledad y el silencio es más fácil encontrarnos con nosotros mismos, sin multitudes se puede ver el alma del lugar, se saborea todo de un modo distinto, la visita se convierte en algo más especial.

En los paseos lentos, con pasos que se detienen cada dos por tres para contemplar los balcones adornados, o los escudos que presiden las puertas de algunos edificios, o simplemente las señales de que hay vida tras los muros de las casas, se agudizan los sentidos, se entregan al arte de mezclarnos, nosotros mismos con el lugar y formar parte por unos instantes de su paisaje.

En la foto de abajo podeis vernos con Greg, así como una panorámica de Alarcon, os recomiendo un paseito si alguna vez pasais cerca de allí.

4 comentarios:

Paulittta dijo...

Qué pueblo más mono!! La última foto es una pasada!!
Ya nos contarás más detalles en la quedada!!
bessisssssssssssssssss

Lorena dijo...

Paulitta: Es que la panorámica de Alarcon es una pasada, pero bueno, ¿y a qué hora y donde es la quedada?, ando perdida, ¡vendrá mi Pedro!.Besos!

Cristian dijo...

Jiji!!!! Yo me acuerdo que cuando ibamos al pueblo de mi madre (que también está en Cuenca), recuerdo que al pasar el Pantano de Alarcón ya quedaba mucho menos camino ya que es una aldeíta perdida en medio de la sierra de Cuenca, toda esa zona te encantaría también!!!! Un besito y FELIZ AÑO NUEVOOOOO!!!!

Lorena dijo...

Cristian: Cuenca es una de las provincias que más me gustan, así que si, te aseguro que seguro que me chifal la zona de tu pueblito. Está cerca del mio.