sábado, 23 de abril de 2011

KIT KAT.


Me tomo un respiro hasta que cambie la señal.

Foto:Aqui

jueves, 21 de abril de 2011

MI MAESTRA.


Dicen que si el mundo dejara de quejarse, un silencio extraño lo cubriría.
Perdemos demasiada energía, en algunas ocasiones, lamentándonos de cosas que no merecen tanta atención.
Colás es mi maestra en ese sentido. Es un auténtico ejemplo de relajación. Vive el presente con intensidad, observa el mundo que la rodea con atención, se toma las cosas con mucha calma, siempre es ella misma, le importa un bledo el qué dirán, no conoce la prisa, y se la ve feliz. Los años pasan y ella, mantiene viva la curiosidad, no se cansa de jugar, saltar, aprender algo nuevo cada día, y de vez en cuando, nos pone en jaque desapareciendo al encontrar un nuevo escondite que ni imaginábamos que existía. Nunca deja de sorprendernos.

Colás es una yogui en toda regla. Cuando despierta se toma su tiempo, se estira debidamente y con mucha parsimonia sale a desayunar. Me gusta observarla e intento imitarla, pero no es fácil, porque vivimos en un mundo donde todos terminamos corriendo sin saber muy bien porqué tenemos tanta prisa, o hacía donde vamos tan acelerados. Lo malo, lo tóxico, se contagia, mientras que las cosas buenas cuestan más.
En este periodo de transición, estoy aprendiendo a pisar el freno, bajar el ritmo frenético, y sobre todo, a no dar nada por seguro, porque si no das las cosas por sentado, las cuidas, las disfrutas y las vives con más pasión, aprendes a valorarlas, a prestarles toda la atención que merecen recibir. Los animales y los niños, son un auténtico ejemplo a seguir. Tengo suerte de vivir con mi maestra, no predica con la palabra, ella usa la acción. No me indica lo que debería hacer, lo hace y me invita a imitarla.
Si todo el mundo dejara de quejarse, por las noches, podríamos escuchar el canto de la chicharra y el croar de las ranas.

miércoles, 20 de abril de 2011

LA AUSENCIA DE LOS AULLIDOS.


Todo comienza a la hora del ocaso. Cuando las luces del mundo van bajando su intensidad, algunos seres empiezan a prepararse para su vida nocturna. El autillo jamás falta a nuestras citas. No se deja ver, pero podemos escuchar su canto, una especie de silbido que ya nos resulta enormemente familiar. Lo imagino allá arriba, entre las ramas, cómodamente apoyado y observando atentamente cada movimiento con sus enormes ojos abiertos de par en par. Un autillo rompe el silencio de la oscuridad en el bosque, y algún otro, un poco más lejano, le responde con el mismo sonido.
En el mismo lugar, tenemos el privilegio de escuchar un ulular, estremecedor y fascinante. Es el búho real. Seguro que está escondido en el árbol más alto, y pese a que su figura es enorme, su presencia majestuosa y su canto inquietante, es complicadísimo localizarlo. Me hubiera gustado verlo desplegando sus alas al viento, agitándolas lentamente en su vuelo. Nos sentimos muy afortunados por poder disfrutar de esta música nocturna. Por desgracia, durante mucho tiempo la ignorancia acampó a sus anchas, como con tantos otros seres vivos con los que compartimos planeta, debido a la superstición popular que asocia su canto a noticias malas. Nada más lejos de la realidad, el canto de un búho real es un lujo, por muchos motivos, pero el principal es que se ha vuelto poco habitual.

Un bosque parece solitario cuando el reflejo de la luna cautiva las aguas del río, pero la realidad es que, en ese preciso instante, es cuando más late su corazón. La combinación sería perfecta, mágica y celestial, si en las montañas lejanas pudieramos ver la silueta de un lobo y escuchar sus aullidos, algo que se ha convertido en excepcional. Los lobos son el alma de los bosques. En noches así, echo de menos a Faia, mi amiga loba que me regaló momentos inolvidables en Portugal. Me gustaría que los lobos corrieran libres, sin verse perseguidos, sin que nadie rompiera de un sólo disparo sus vínculos, ni su posición en la manada. Los lobos están perfectamente estructurados y organizados, por eso, porque es un animal hermoso, necesario en la cadena de la vida, y porque quiero que puedan disfrutarlo las gentes del mañana, os adjunto una recogida de firmas si estais de acuerdo, para protegerlo en el territorio del sur del Duero.
Recogida de Firmas: Aquí.

lunes, 18 de abril de 2011

L´OLLERIA.


L´Olleria es un pueblo de la provincia de Valencia donde hemos estado compartiendo el día con unos amigos de esos que vemos de uvas a peras, pero con los que seguimos manteniendo contacto pese a la distancia e incompatibilidad de horarios.
Allí nos esperaba Juan, Chelo y Maria. Bárbara también estaba en el pensamiento, sobre todo, cuando hicimos el recorrido cultural.

Nos tenían reservada una sorpresa de esas que me gustan especialmente. Fuimos a visitar el Palacio de los Marau, también conocido como Casa Santonja, y no sólo eso, sino que tuvimos un guía excepcional que nos hizo ver cada rincón con otros ojos, disfrutamos muchísimo de nuestro viaje al pasado gracias a Toni, ¡cuántas cosas sabe este hombre!.

En la planta baja del palacio, entrando a mano derecha, estaba la cocina hecha con cerámica valenciana del siglo XVIII. Dicen que era espectacular, y sigue siendo, porque actualmente se encuentra ubicada en otro palacio privado en Requena. La imagino con sus fogones trabajando a marchas forzadas, cocinando lo mejor para alguna cena de importante relevancia, o para alguna fiesta o baile en sus preciosos salones engalanados.
No puedo remediarlo, en lugares así me parece ver con mis propios ojos otras vidas. Veo el movimiento de la servidumbre, el paso lento de los señores de la casa, los imagino con chaleco y reloj de bolsillo a ellos, a ellas arrastrando largos vestidos o dando paseos protegidas por una sombrilla, un poco remilgadas.

En este palacio vivió una familia de terratenientes, algunos miembros de la misma, fueron en su día destacados militares, abogados e incluso diputados. La casa tiene dos nombres, Marau y Santonja, porque la viuda del último Marau, se casó en segundas nupcias con un Santonja.

Sobre 1810 decoraron la escalera y la sala principal con unas preciosas pinturas murales llenas de simbolismos. Os aseguro que las fotos no hacen honor. La familia que vivía en esta "chocita", era una familia ilustrada y liberal, estaba relacionada con el poder de la época y la masonería. Se piensa que este palacio podría ser, de confirmarse, un "templo de la masonería" único en Europa.
En el techo, se puede leer el lema del dueño de la casa: "Con la concordia, lo pequeño crece. Con la discordia, lo grande perece".

El salón o sala de baile, o lo que sea que fuere, está repleto de misterios, un rincón que recoge un montón de información de la época. Una sala, que es pura filosofia. Tiene cuatro puertas y cada una recibe el nombre de un continente: África, Asia, América y Europa. Entrando por la puerta de Europa, si miras a la derecha, se ve en primer lugar a Napoleón, como alguien que ocupa un lugar destacado por su relevancia en aquella época. Después, hay doce columnas, y sobre ellas, las figuras femeninas de la guerra, la paz, la música, la astronomia, la poesía, la justicia...dignas de ser estudiadas porque no les falta detalle y están repletas de simbolismos. En el centro de la sala hay dos cuadros, en uno se representa una escena de caza, y en otro, el puerto de Cadiz, donde el propietario pasó alguna estancia como militar. En el techo se pueden ver las estaciones, y los horóscopos. Una maravilla que nos llevó un tiempo descubrir y nos resultó a todos fascinante a la par de preciosa.

Arriba los teneis, los señores tomando el té en el patio. A mi me encantaría tener la posibilidad de sentarme en esa mesa y observarles charlar, ¿os imaginais las conversaciones?, sería algo tan interesante como imposible, ¡¡¡que alguien invente la máquina para viajar en el tiempo!!!.

Tras esta visita tan interesante, nos fuimos directos a ver la fachada de la iglesia de la Magdalena, dicen que es el más bello de los pórticos del renacimiento valenciano. ¿Alguna vez habeis visto una iglesia con dos pórticos de entrada como está?, yo no recuerdo ninguna. En 1522, esta iglesia sufrió un incendio, y allí dentro murieron cientos de personas, agermanados que habían buscado en ella refugio cuando huían de la persecución del virrey, su ejército de mil soldados y doscientos caballeros. El virrey ordenó prender fuego y las personas del interior murieron asfixiadas. Consiguieron salir de aquel infierno unas cuarenta personas, y todas ellas, fueron colgadas en los olivos que había en el camino hacía Onteniente. Una historia terrible que os cuento para que entendais que el motivo de que esta iglesia tenga estas dos puertas, sea probablemente, un homenaje a las casi seiscientas víctimas de aquella masacre.

Dicen que La Olleria esconde el alma del vidrio, así que, para comprobarlo, fuimos hasta la fábrica. En una visita anterior, pudimos ver todo el proceso de fabricación. En esta ocasión, aprovechamos para renovar vajilla y nos regalamos unas copas preciosas de vidrio reciclado.

El colofón final fue la visita a unos perritos recien llegados al mundo. Preciosos cuando son grandes pero ¿habeis visto que monada cuando son tan chiquitos?.

jueves, 14 de abril de 2011

LA PUERTA 41.


La puerta 41 esconde respuestas, esconde la verdad, y no siempre estamos preparados para ella, aunque nos hagamos los fuertes y parezcamos valientes, lo cierto es que, tras algunas puertas, todo cambia, o no, depende.
Hoy he atravesado la puerta 41, tras la cual me esperaban respuestas, es una puerta frente a la que nunca hubiera querido ponerme, y al mismo tiempo, es una puerta donde ahora mismo necesito acudir, porque esconde mis sueños, es una fábrica de deseos, incongruencias de la vida. No sabía que noticias iba a recibir, y he salido muy contenta con mis preguntas respondidas, también asustada por la siguiente puerta que atravesaré dentro de poco.
Estaba allí, mirando esa puerta y pensando en las paradojas de este camino. Una puerta con su número gigante enmedio, esa es la que me toca ahora en suerte, justamente esa. Sentada frente a ella, intentaba discernir qué me ofrecía, qué me hacía sentir. Una mezcla entre el miedo y la esperanza.
Esto suena a chino, lo sé, pero el blog es para mí, y quería dejar constancia de la puerta 41, la que esconde los secretos que quizás os desvele algún día no muy lejano.

Pd: Hoy me acuerdo de ti, como todos los días, el tiempo no te borra en mi recuerdo, Aurora Boreal.
Foto: Aquí.

martes, 12 de abril de 2011

JA,JE,JI,JO,JU.


He conocido al Hada de la Risa y he vuelto a ser una niña, la niña que estaba aletargada dentro de mi ha salido a flote, explosiva, a exhibirse sin un ápice de sentido del ridículo, y es que, el sábado, disfruté de mi primer taller de risoterapia, ¡y los que me quedan!, porque esto crea adicción y sólo quiero volver a repetirlo. Dejé de ser un sustantivo, para ser un verbo. Salté, abracé, bailé, sentí, canté y sobre todo reí, fui FELIZ. Estuve embarazada de mi misma, celebré mi primer cumpleaños, hice una fiesta con coches de choque y reviví los 18 en una pista de baile de una discoteca. Celebramos que estamos vivos y nos reimos hasta de nuestra sombra. Desbloqueé, destensioné, aprendí a destrozar los pensamientos negativos, a deshacerme de la rabia con un nuevo idioma que inventó Osho, no recuerdo el nombre, pero vamos, lo hablamos todos.
¿Sabíais que 5 minutos de risa equivalen a 45 minutos de relajación, 45 de aerobic, 20 de bici y 3 de remo?, tiene cantidad de beneficios y te deja como nueva.
Compartí la experiencia con Rocío de Cominolas, que a mitad sesión me dijo: "esto no se lo cuentes a nadie" y al final de la misma estaba dispuesta a apuntarse a una igual en el trabajo con un montón de gente que conocemos.
La risoterapia te libera del control y del estrés, te hace perder la vergüenza y es una oportunidad para revivir la infancia.
Hoy he amanecido leyendo a Osho, del que ya os he hablado en más ocasiones, hablaba en el capítulo justamente de la risa, dice que es algo que se hace con todo el ser, la mente y el cuerpo están en equilibrio. También me ha venido una frase de ese mismo libro que para mi es un lema: SÉ FELIZ Y TE DIRÁN LOCO, así que: ¡A reir se ha dicho!.

Foto: Aqui.

lunes, 11 de abril de 2011

RESURGIR.


Este año está resultando ser un año de transición, incertidumbres, pérdidas, un año raro que me ha dejado en lo poco que lleva en marcha, varias veces "descolocada". Sin embargo, empiezo a agradecer los obstáculos que me encuentro porque estoy aprendiendo a emprender el vuelo de nuevo.
Las terapias alternativas me están centrando de un modo increible en vivir sólo el ahora, en controlar los pensamientos, en quitarme un montón de barreras que yo misma me ponia sin saber que lo hacía, ni siquiera que estaban ahí, y eso, en los momentos de bajón sale a flote. Avanzo, aprendo y crezco.
El otro día, hicimos un ejercicio de yoga que nos hizo entender como la expresión no verbal nos facilita el 90% de la información de una persona. Cuando alguien miente, cuando alguien tiene un problema, cuando alguien elabora una respuesta, cuando alguien nos dice palabras que no se corresponden con la realidad, o su tono nos dice que es justo lo contrario de lo que dice, hacen gestos muy concretos, y no los sabemos interpretar casi nunca, porque vemos sin mirar.
El ejercicio consistió en situarnos por parejas y contar algo al compañero que nos escuchaba con los ojos cerrados. Finalmente, tuvimos que explicar lo que habíamos sentido, lo que nos había transmitido, no sus palabras, sino su ser. Mi compañera me habló de cosas superficiales, lo que hizo en las fiestas, el nombre de su pueblo, que ha tenido invitados en casa...y yo, percibí bondad, ternura, alegría, me resultó entrañable. En su conversación no salieron estas palabras pero yo sentí que todo eso las rodeaba. A ella le costó un poco más, pero finalmente dijo que le habia transmitido alegría y sinceridad.
Me di cuenta de muchas cosas, pero sobre todo, de que en la mayoría de las ocasiones, no escuchamos, sólo oímos, y de que, más allá de las palabras, el ser nos está diciendo a gritos mucha información. Hemos de aprender a escuchar con el corazón. Las palabras muchas veces no se acercan a la realidad, y no hay mayor infidelidad que engañarse a uno mismo.

Foto: Aquí.