miércoles, 9 de marzo de 2011

BUSCANDO EL NORTE.


Llegamos a Amposta tras atravesar un precioso puente terminado de construir en el año 1921. Un puente que preside la entrada al pueblo, majestuoso, con cierto aire medieval, un puente que nos tenía reservado lo mejor tras pasarlo, porque al final del mismo, alguien nos esperaba.

Esta historia comienza en Agosto del 2009. Estábamos en Alaska, y mientras, en España, alguien daba rienda suelta a su curiosidad poniendo "Buscando el Norte" en el buscador. De este modo fue como Fermin llegó hasta mi.
¿Y por qué alguien tiene curiosidad de ver qué es lo que aparece en internet si pone "Buscando el Norte"?, pues es simple, porque en este país no soy la única que busca el norte, resulta que somos dos, porque Fermin tiene un blog con el mismo nombre que el mio, o yo con el mismo nombre que el de él, no sé quien fue el que comenzó antes la aventura de escribir.

Lo reconocí enseguida, no hubo espacio para las dudas. A mi, Fermin, me recordaba un poco a Don Quijote, y que no se me ofenda que Don Quijote era un señor que estaba de muy buen ver, alto, delgado, con aspecto de interesante, y sí, algo de todo esto tiene, pero no es exactamente como mi imaginación lo dibujaba. Las personas siempre me parecen distintas cuando las veo en movimiento, porque en las fotos están inmóviles y se pierde la esencia, el encanto está en los gestos, en el sonido de la voz, en las miradas, en todo aquello que una imagen a veces no transmite.
Fermin es un espíritu joven, un hombre interesante con el que fue un placer sentarnos un ratito a conversar. Su mujer, Tere, es encantadora, y ambos, recorrieron cerca de 100 kilómetros para conocernos, yo creo que con eso, ya lo digo todo.
Fue un placer conoceros, esperamos volveros a encontrar en el camino, hacia el norte, y si no, pues hacia el sur, y os agradecemos que con tan poco tiempo de antelación os animarais a venir a vernos.

martes, 8 de marzo de 2011

DELTA DEL EBRO.


Vimos una pequeña colonia de flamencos, junto a la orilla, andando con su peculiar contorneo, sin prisas, porque si eres un flamenco viviendo en libertad, no tienes estrés, ni horarios, ventajas de ser pájaro. Nos acercamos en silencio, con una lentitud consciente, hasta donde nos dejaron, hasta que salieron volando, encogiendo sus largas patas, mientras desplegaban sus alas rosadas, cogiendo velocidad en el vuelo para huir así, de la indiscreta presencia humana.

Las pequeñas casitas del fondo me llevaron de inmediato a Noruega. Aunque no tengan nada que ver, algo hizo conexión, quizás sus colores, quizás la madera con la que están construidas o quizás el cielo de un azul increible que hacía un contraste espectacular con las blancas nubes.

Mi remero preferido. Los palos que salen son la estructura de los criaderos de ostras y mejillones.

La foto de arriba se la dedicamos a Carlos, porque cada vez que vemos un kayak, irremediablemente pensamos en él. Ahora entiendo porque le gusta tanto este deporte, porque es una pasada. Para variar, a mi me asustaba lo desconocido, porque no controlar se convierte en un muro que saltar. Todos iban contentos y felices, con la idea de que la mañana iba a ser inolvidable, mientras que yo, parecía que fuera al matadero, no tenía tan claro que me fuera a gustar la experiencia, y la verdad es que disfruté muchísimo.
Uno empezó la ruta pasado por agua. Aún no entiendo como pudo volcar en la orilla. A mi, me alivió saber que el kayak era abierto, porque meterme en uno de esos claustrofóbicos no me hacía ni pizca de gracia, aunque Pedro dice que los prefiere, que no hay punto de comparación, será que no entiendo, o será que sobre gustos, colores.

El Parque Natural del Delta del Ebro, se localiza en la desembocadura del río, en la província de Tarragona.
El río ha creado con el paso del tiempo, este entorno de una belleza fascinante. Arrastrando sedimentos desde los Pirineos, el sistema ibérico y la cordillera cantábrica. Materiales transportados por la fuerza del agua del río más caudaloso de la península ibérica, que al llegar a este punto, se han ido acumulando hasta crear un delta con forma de flecha que se introduce hasta 22 kilómetros en el mar. Un milagro más de la naturaleza.

Vivimos el placer de pisar suelo. Sentimos, literalmente, el mundo bajo los pies, la agradable sensación de hundirnos a cada paso en la tierra húmeda.

El resultado, un dibujo de pasos en paralelo, las marcas de la derecha son las mias, las de la izquierda, las de Pedro. Caminando juntos con el suelo en movimiento, pringándonos de aire, mar y tierra, para llevarnos, después, el recuerdo intenso de unos momentos inolvidables.

Las dunas, un faro solitario a lo lejos, los rayos del sol sobre nuestra piel, el agua helada salpicando de vez en cuando el interior de la embarcación, la brisa, la calma que reinaba, una perfecta combinación que mantenía todos los sentidos rindiendo al 100%.

En este lugar conviven unas 325 especies de aves. Un paraiso con una riqueza biológica increible, por su flora y fauna. Cañizos, juncos, extensos arrozales, playas desiertas y dunas. El delta es un lugar con sello, con una personalidad bien definida, y allí estuve un rato, formando parte del paisaje, flotando literalmente sobre sus aguas.

Me dijeron que me iba a enamorar, con un amor enfermizo. Me dijeron que este rincón del mundo tiene algo, que engancha, que la adicción te hace regresar a por una dosis más. Me advirtieron de que, cuando lo descubriera, se quedaría, se haría otro delta en mi corazón con los sedimentos acumulados en el recuerdo, y pese a todo, no quise dejar de ir, para comprobarlo por mi misma. Es cierto, hay un no sé qué, algo que te encanta, que te envuelve, que te empapa, y que te hace soñar con regresar.

lunes, 7 de marzo de 2011

BIOCULTURA.


Un año más, hemos visitado Biocultura, que es algo que a mi me chifla, aunque este año he echado en falta algunos puestos de los que suelo frecuentar.
Para quien no lo sepa, Biocultura es una feria de productos ecológicos y consumo responsable, donde no sólo puedes adquirirlos, sino que también puedes asistir a charlas informativas de temas muy diferentes, a cual más interesante.
Nos encontramos caras conocidas con inquietudes parecidas a las nuestras, y disfrutamos de una merienda biológica deliciosa.
Este año nos han sorprendido con una recepción repleta de bancos y árboles de cartón, como novedad, también encontramos en el interior, un precioso refugio de madera sostenible que me hizo activar el mundo de los sueños. Lo dicho, pese a la falta de algunos puestos habituales, siempre hay otros que enriquecen nuestros escasos conocimientos en algunos temas. Si alguna vez teneis ocasión, merece la pena la visita.

jueves, 3 de marzo de 2011

A LO MARILYN.


El otro día me visteis a lo Katherine Hepburn, hoy toca a lo Marilyn. Gracias a Manel, que es otro artista de los montajes fotográficos. Tengo, de hecho, un album precioso que me hice con todos sus trabajos. Ayer me hizo este regalito. Como ha dedicado su tiempo y su cariño en ponerme tan guapa, me ha apetecido compartirlo.
¡Muchas gracias, Manel!,me ha encantado tu sorpresa y volver a saber de ti.

miércoles, 2 de marzo de 2011

FUGAZ.


El presente se escapa como el agua en nuestras manos, exactamente del mismo modo y a la misma velocidad. El tiempo es, existe, pasa. Le pusimos relojes con segundos, minutos y horas, para poder entenderlo. Sin embargo, pese a que no deja de contar, no somos conscientes de que ya no hay marcha atrás.
Es bueno cerrar los ojos y sentir lo que hay en el "ya". Notar la temperatura en la piel, escuchar el latido del corazón o percibir el hormigueo en alguna parte de nuestro cuerpo.
Mientras, nuestra mente no descansa, programando, planeando, pensando...eso nos distrae del ahora. Nos impide tomar consciencia.
Ayer, en clase de yoga, practicamos un ejercicio que me hizo pensar después en lo fácil que me resulta sentarme aquí, escribir, que me lean. Sin embargo, la cosa cambia en el cara a cara, y es curioso lo difícil que me resulta hablar con "desconocidos".
La prueba consistió en ponernos por parejas y contar nuestro mes de febrero en dos minutos. Mientras hablaba A, B escuchaba, en silencio. Mi primer compañero empezó a contarme, resoplando, su mes. A mi me dió un ataque de risa que le contagié a él, no podíamos parar y, sin embargo, a ambos nos sobraba tiempo para resumir el mes, con risas incluidas. La sorpresa llegó cuando tuvimos que hacer el cambio de compañero, y al siguiente, teníamos que contarle algo distinto que al anterior. Todos pensábamos que ya lo habíamos dicho todo, pero no, aún quedaban experiencias que nuestra mente habia bloqueado en un primer momento. Con la tercera persona, empecé a contar cosas simples, como "he aprendido a hacer gofres" o "me leí un libro precioso", pero aún tenía palabras para cubrir los dos minutos sin repetir todo lo anterior.
El ejercicio me ayudó a entender que, el resumen del principio dejaba fuera muchas cosas, que cuando creía que no había más que contar el pensamiento seguía manando imágenes de recuerdos, que nuestra cabeza no calla, jamás, que me cuesta mucho hablar de mi con personas que no conozco, y que todo eso choca frontalmente con esto de escribir un blog. Es muy curioso, resulta incluso incómodo, pero nos ayuda a romper muros y a saltar barreras.
La mente nos pone trampas como distraernos del presente, y es curiosa la facilidad con la que caemos en ellas. ¿Os habeis dado cuenta de eso alguna vez?.

martes, 1 de marzo de 2011

DESEOS.


Una bolsa de tela llena de deseos, escritos con mimo, por estricto orden de preferencia, cuelgan de una puerta. Permanecen ahí, esperando ser cumplidos como por arte de magia, a la vista, para que no se nos olviden los objetivos.
Los deseos nos aclaran las ideas, nos permiten conocer que es lo que queremos. Los que no saben lo que quieren, se pierden.
Pedimos deseos al soplar las velas en el cumpleaños, cuando pasa una estrella fugaz, mientras tiramos una moneda en alguna fuente, en Nochevieja o saltando olas en la noche de San Juan.
Pedimos deseos, los soplamos, los lanzamos al aire con esperanza, porque los deseos, llevan nuestros sueños, contienen lo que queremos, lo que esperamos que suceda en nuestras vidas.
Pedimos deseos sin pensar que, a veces, lo que más deseamos es, precisamente, lo único que no vamos a poder tener. Por eso, los deseos pueden destruirnos, herirnos, dejarnos colgados. Queremos creer que, eso que anhelamos conseguir, llegará a nuestras vidas y nos traerá felicidad, pero cuando no llega, es como un punto muerto, puede hacernos desesperar.
Los deseos son tentadores, y como todo lo tentador, peligrosos.
Y cuando deseamos algo con mucha, mucha, mucha fuerza, puede que se haga realidad, si, y también puede que comprendamos con el tiempo que era mejor no haberlo deseado. A veces, llega el deseo y rompe todo, a veces, no llega, y entonces, ¿entonces qué?.
Tengo un deseo pendiente desde que era niña. Es el deseo que más he deseado toda mi vida, y empiezo a pensar que, quizás, lo tengo que soltar, dejar que vuele, que se esfume, porque he terminado mi cupo. Tengo una vida privilegiada, no creo que sea justo pedir más. Así que, empezando a pasar de pedir deseos, empezando a desligarme de ellos, comienzo a dejar que las cosas sean porque si, sin ofrecer resistencia.
Cuando no sé lo que quiero, pienso en lo que no quiero.
Últimamente, me acuerdo mucho de esa frase que sentencia: "Cuidado con lo que deseas, porque se puede hacer realidad".

viernes, 25 de febrero de 2011

CAMINO DE LUZ.


Las hadas madrinas, pueden conceder deseos y cambiar las cosas. Su presencia es beneficiosa, aportan luz en la oscuridad, y calman cuando hay inquietud. Tienen una varita mágica. Algunas, escriben cuentos preciosos, necesarios, los envian y despiertan las sonrisas.

Hay muchos mundos dentro de este mundo y muchos mundos en mi mundo. La adopción es un nuevo mundo que estoy descubriendo, yo diría que, en realidad, es todo un universo. Una prueba de paciencia, pero sobre todo, un camino de amor, donde te encuentras personas nuevas que entiende muy bien esto del embarazo que no se ve, pero que se lleva colgadito del alma.
Gracias al hada madrina, nuestro pequeño/a tiene un nuevo cuento que le ayudará a entender muchas cosas que tiene que saber. Un cuento que también ayudará a sus papás a explicarle lo importante que es para nosotros. En la que un día será su habitación está, esperándole, deseando recibirle.
¡Gracias Campanilla!.
Pd: Si alguien está interesado en adquirir uno de estos cuentos que se ponga en contacto conmigo y le diré como.