jueves, 10 de febrero de 2011

HOMÍNIDA.


No somos conscientes, pero si nos analizamos fríamente, si estudiamos nuestro comportamiento, es muy fácil darse cuenta de la cantidad de herencia genética que arrastramos, así que, en ocasiones, sale a flote lo aprendido por nuestros antepasados cuando vivían en la jungla y sobre los árboles. Es un tema que siempre me ha parecido fascinante, lo "monos" que somos. Cuando estudio a los grandes simios, me doy cuenta de que la barrera que nos separa es muy fina, y aún tenemos muchas "conductas" primates, muchísimas.
Anteanoche dormí mal, me desperté a las cinco y ya no hubo manera de coger de nuevo el sueño, me dediqué a dar vueltas por casa, revisando, casi de un modo obsesivo, que todo estuviera bien, pero al mismo tiempo, lo más "natural" posible, porque ayer, tuve visita domiciliaria. Ahora ando con un herpes recien estrenado en los labios y una reacción parecida al acné en mi piel, producto, sin duda alguna, de todos los nervios que pasé antes de la llegada de la trabajadora social. Así que, supongo, que como los nervios ya habían pasado, cuando sonó el timbre estaba más fresca que una rosa. Es muy curioso que no me noto nerviosa nunca, pero luego salen a flote de alguna manera, aunque de un modo inconsciente los reprima, tarde o temprano se manifiestan las alteraciones, eso de "la procesión va por dentro".
¿Y por qué digo que soy muy "mona"?, porque ayer, me di cuenta de lo tremendamente territorial que soy, que somos todos, como los chimpancés, como mis antepasados de la jungla. La entrevista no tuvo ni punto de comparación con la primera. Mi actitud fue totalmente diferente, estaba segura de mí misma, me acordaba de respirar, me sentía tranquila, supongo que porque los nervios ya habían pasado antes, pero en ese momento, que es lo que cuenta, la situación la dominaba yo, totalmente, estaba en mi casa, en mi sitio, y fui yo misma, mucho más yo misma que en la otra entrevista, así que, la segunda entrevista tiene un balance hiperpositivo, aunque sigo sin tenerlas todas conmigo.
El mejor territorio "gestante" de todos los que estoy pisando, es el mio, sin la menor duda.

PD:Gracias a todos, muy especialmente a la ángela de Alicante, que tiene mucha paciencia conmigo y mis mil preguntas.

Foto: Aquí.

miércoles, 9 de febrero de 2011

LA GUARDA.


Dicen que todos tenemos ángeles que nos guían. Seres de luz cuyas palabras no se comprenden con la cabeza, sino con el corazón.
La palabra Ángel procede del griego y significa "Mensajero", así que podríamos decir que los ángeles son los que nos traen los mensajes de Dios. Un sabio chino dijo una vez que "Todos tenemos los defectos de nuestras virtudes y las virtudes de nuestros defectos. Son como dos caras de una misma moneda. Para luchar contra un defecto, encarnado en un demonio, hemos de aprender a potenciar la virtud, el ángel correspondiente".
Yo no sé si hay ángeles de la guarda a mi alrededor, ángeles con alas, pero si sé que los ángeles existen en la Tierra también, que son reales y escriben emails cuando una más lo necesita, o te llaman, o te dicen unas palabras para darte la energía que te has ido dejando por el camino. Algunos sonríen y hablan con sus miradas, otros te mandan cuentos para coger fuerzas y pensar, otros se acuerdan del día que es hoy y a primera hora el teléfono suena. Los ángeles que yo conozco, están desperdigados por ahí, por el mundo entero, desde Singapur hasta Alicante, desde Italia hasta la Alcarria, he encontrado Ángeles que se aparecen en mi mundo en el momento menos pensado y más necesitado, ángeles que manejan de maravilla las nuevas tecnologías y buscan con ellas el camino para acercarse a mi, así que, este post, va dedicado a todos ellos, cada uno que coja su parte, porque los ángeles saben que lo son, tienen luz en su interior, aunque escondan el secreto como el tesoro más preciado.

Foto:Aquí.

martes, 8 de febrero de 2011

TRANSICIÓN.


Me he tomado mi tiempo para respirar, para reflexionar, para ordenar la cascada interminable de pensamientos agolpados, para digerir los miedos, para quitar importancia, para entender, para sacar conclusiones, para priorizar y no perder de vista mi objetivo.
La incertidumbre está asentada en mi vida, y a decir verdad, no me gusta que me acompañe, pero se ha pegado a mi como una sombra. Es temporal y tendré que aprender a convivir con ella hasta que decida marcharse.
He aprovechado estos días para salir de las arenas movedizas y recuperar el suelo firme.

Me senté frente a un campo de olivos. Pareció casual, pero no fue casualidad. Los olivos son árboles fuertes, que cumplen los cien años con facilidad y se mantienen bien agarrados a la vida pase lo que pase, resisten temporales como si nada, siguen ofreciendo su fruto sin perder la capacidad de dar, sin abandonarse. Como en una carrera de fondo el secreto está en resistir, en llevar bien el ritmo, la respiración, y con todos los ingredientes hacer una combinación perfecta que te permita aguantar para llegar a meta. En ello estoy.
Después pedaleé buscando el río, para recordarme como funcionan las cosas y formar parte del todo, sin ofrecer resistencia, sin tensiones, sin nadar contracorriente. Me dejé envolver por el manto energético de los árboles del bosque, cargué las pilas con la luz del sol, y de nuevo, aquí estoy, con fuerzas para afrontar lo que me venga.
Una vez más,la naturaleza me enseñó los ritmos que, a veces, pierdo.
Empiezo a leer como una loca para no dejarme atrapar por las preguntas, para conocer las respuestas. Comienzo a trabajar con la posibilidad de abrir puertas a otros países que en un principio no eran los elegidos. China está muy lejos, en todos los sentidos. Nos separan miles de kilómetros y más de ocho años, muchos más, así que, estamos dando una vuelta por el mundo, estudiando otras posibilidades, y casi lo tenemos claro. Si nos declaran idóneos, que sigo sin tenerlas todas conmigo, entonces daremos forma a nuestra decisión. De momento, armados de paciencia para resistir todo lo que se nos venga encima, como esos olivos de la foto, permaneceremos moldeando la ilusión, haciendo un pulso con la incertidumbre e inundándonos el alma de esperanza.
Ningún camino fácil conduce a algo que merezca la pena.

lunes, 7 de febrero de 2011

HORIZONTE.


Visitar a la Marina ha sido una idea estupenda, no sólo porque es un placer sentarse a charlar con ella, sino porque, estar un ratito en una residencia de ancianos, siempre me abre los ojos a la realidad, me hace comprender de golpe y porrazo muchas cosas que, en ocasiones, demasiado a menudo, se olvidan. El olvido es un mecanismo que utilizamos como arma de supervivencia, sabemos cosas que no nos creemos, porque si las creyéramos, dejaríamos de vivir, y todo perdería el sentido que le damos.
Siguiendo las pistas que por los largos pasillos nos iban dando los residentes, conseguimos encontrar a Marina en la sala de manualidades, haciendo sopas de letras, ella y su bolso, que no abandona por nada del mundo, donde va ella, va el bolso.
Nos reímos muchísimo con sus historias, porque a pesar de que está en una residencia, resulta que en aquellas paredes la vida sigue su curso y pasa de todo.
Marina es la mujer más independiente del mundo. Nos contó la historia de su compañera de habitación, de 90 años, sorda como una tapia, que hace tan sólo seis días que ha llegado, los que lleva Marina sin dormir. Resulta que, la señora, se pasa el día de la mañana a la noche al lado de la escalera, controlando quien entra, quien sale, haciendo su particular vida social. Sólo acude a la habitación a dormir, ¡y a roncar!. Así que, Marina, ha sugerido a los responsables de la residencia, que pongan dos sordos juntos, de modo que si roncan no se oyen. Nos hizo reir muchísimo con su particular forma de contar la historia.
La mayoría de ancianos de la residencia, han pasado un virus y en la lavanderia no daban abasto a lavar ropa, eso si, dice Marina que la das por la mañana sucia y por la tarde la tienes en "casa" en perfecto estado de revista. "Casa" es la habitación.
El mes pasado, fueron los reyes magos, tiraron caramelos y les llevaron un regalo a cada uno. Eso trajo algunas pequeñas discusiones, porque los hombres querían el regalo que correspondía a las mujeres, ya que pesaba más, y por lógica, dentro tenía que haber más cosas, hubo que hacerles entender que el contenido era simplemente distinto, ni mejor, ni peor.
Y así transcurre la vida en la residencia, con sus más y sus menos. Hacen muchas actividades manuales, también operaciones matemáticas, los jueves tienen cine, algunos cuelgan en los tablones cartas llenas de amor a sus parejas fallecidas que en la primera frase te ponen el nudo en la garganta de tanto sentimiento como desprenden.
Marina nos acompañó a las escaleras, con su bolso bien agarrado, y se fue a "casa" tan contenta de habernos visto como nosotros de haberla disfrutado.

jueves, 3 de febrero de 2011

DE PERDIDOS AL RÍO.


Ahí me teneis, entre dos caminos, y después de unos pasos recorridos del que iba a ser el mio, me han dado ganas de correr, de salir huyendo, de abandonarme como hacen los orangutanes cuando la situación les supera. No he tirado la toalla, a mi me tienen más bien que hacer descarrilar, pero de momento, soy ese puntito pequeño que veis en la foto, pequeño y vulnerable, aunque siga estando ahí.
Ni yoga, ni flores de Bach, ni tilas, ni respiraciones, ni control de la situación, ni río Kuskokwim, ni nada de nada.
Ayer tuvimos la primera entrevista, y salí convencida de que aquí, la menda es: "No idónea".
Pareció que me comía el mundo, pero lo cierto es, que el mundo me comía a mi.
Te dicen que no es un examen, pero te sientes examinada.
Te dicen que no te juzgan, pero te sientes juzgada.
A todo esto, Pedro no vio las cosas como yo. Debe de ser que yo soy más sensible, probablemente, pero la verdad es que me parecía estar totalmente expuesta. El 75% de la entrevista recayó en mi. Salí de allí perdida, temblando. Dos horas y pico de preguntas en vivo y en directo, después un cuestionario de 185 preguntas por escrito. Se me olvidaba respirar. Ni comí, ni cené, ni conseguí quitarme esa sensación desagradable de encima. Pasé la tarde moviéndome por el mundo como un alma en pena, sorprendiéndome de que me haya tomado esto así, analizando, llegando a la conclusión de que siento que algo muy importante no depende de mí, sino de terceros, y no controlar, me tiene totalmente descontrolada.
Entiendo que ese es el trabajo de ellas, no las estoy cuestionando, el problema no son ellas, el problema, soy yo, que me lo tomé a la tremenda cuando sentí que la situación se me iba de las manos, aún a sabiendas de que esto es así.
Total que, ahora mismo no veo chaquetas rojas, ahora mismo lo veo todo negro, negro, negro, ¡y lo que me queda!. Ayer fue año nuevo en China, pero lo de China ya lo contaré otro día, porque por ahi también me ha caído un jarro de agua fría.
Siendo positiva, hoy tengo yoga, así que seguro que allí recupero toda la energía que he perdido.
¡Feliz finde!, me tomo fiesta unos días que estoy saturada.
Pd: Mil gracias a Silvia que ha sido como un rayito de luz en la oscuridad, aunque ella esté también con el hilo rojo hecho un lio de tanto enredo.

miércoles, 2 de febrero de 2011

?


Era uno de los objetivos marcados al empezar el año. El yoga me llamaba desde hacía mucho tiempo, meses, pero no me decidía por motivos varios. Ayer, tuve mi primera clase. Elegí Febrero para comenzar, porque las cosas que se empiezan en Enero, terminan abandonándose.
Hoy, he amanecido como la sirenita, a cada paso que doy mil agujas se clavan en mi piel, pero estoy encantada con todas ellas.
Cuando comenzó la clase, era incapaz de concentrarme, notaba la tensión en mí, y no sólo eso, es que encima me daba la risa y tenía que hacer unos esfuerzos tremendos para contenerla. Ese momento de debilidad, pasó, veloz, tal y como llegó. Conseguí abandonarme, alcancé el silencio en mi mente, disfruté cada movimiento, sentí cada una de las sensaciones que experimentaba mi cuerpo, y entendí el yoga como dice la canción, como una experiencia religiosa. Muchas cosas van a encontrar, por fin, su lugar.
Hoy, es un día muy importante, y sin embargo, aquí estoy, relajada, despreocupada, dejándome llevar como las aguas del río Kuskokwim.
No dejo de preguntarme: "¿Por qué no he empezado antes?", y obtengo como respuesta: "porque cada cosa llega cuando tiene que llegar, en su momento, no antes, ni tampoco después".

Pd: Sin lugar a dudas, este post está dedicado a Jorge, ¡gracias!.

Foto: Aquí.

martes, 1 de febrero de 2011

CUENTOS DE HADAS.


Hoy me he despertado pensando en un bosque secreto que visitamos hace un par de años. Un bosque de agua, con techo, con sombras y con setas de David el gnomo. Un bosque escondido, que pocas personas han tenido la suerte de visitar, que parece privado, que permanece vallado, cerrado, y sin embargo, está ahí para ser disfrutado por aquellos que conozcan su existencia.
Se nos reveló el misterio, se abrieron sus puertas para permitir nuestra entrada, y lo disfrutamos. Saltamos pequeños arroyos, dimos un largo paseo, nos embrujamos con sus rincones de una belleza descomunal, mientras del cielo, el otoño hacía volar lentas las hojas de los árboles que aterrizaban enmedio de un baile de un belleza indescriptible, formando círculos y lentamente, con una velocidad perfectamente calculada. Crujían nuestros pasos, nos abrigaban las ramas de esos seres gigantes, los grandes colosos del reino vegetal, los árboles que calman con su energía invisible a los espíritus más alborotados.

"Hablar de la Naturaleza, es hablar de la grandeza de la creación.
Observarla, es aprender a vivir.
Admirarla, es sublimar el alma". Neus Alfaro.