viernes, 7 de enero de 2011

¡MI PRIMER LIBRO!


¡Me lo han traido los reyes! y aún tengo que pellizcarme...era algo que me hacía mucha ilusión tener, sobre todo porque no quiero que se pierda en el ciberespacio, así que aquí podeis ver, mi primer libro, único en el mundo porque de momento sólo existe un ejemplar, ¡y lo tengo yo!.

Abrí el envoltorio con lagrimas en los ojos. No sólo salen los posts, sino que también se pueden leer los comentarios de los lectores, y no pude evitar que corrieran las lágrimas al leer las cosas que me escribía Servidora, me ha dejado sus palabras, sus sueños, sus comentarios divertidos que algunas veces me costaba comprender hasta que la conocí...ayer me dí cuenta de ¡cuánto la echamos de menos!, no sólo en el mundo bloggero, sino en nuestro mundo particular.

Como vereis el libro es una preciosidad, no es porque sea mio...contiene los posts hasta Abril del 2007, así que vaticino próximos volúmenes.
Quiero dar las gracias a mi Pedro, de nuevo, porque siempre sabe cómo hacerme sonreir, me hace feliz, y eso no tiene precio.

jueves, 6 de enero de 2011

QUEDADAS VARIAS.


La última vez fue la fiesta del queso, y ahora, la excusa han sido las galletas y un delicioso chocolate calentito, el caso es que, de nuevo, nos hemos reunido las bloggeras castelloneras, y el bloggero "mi Pedro". Faltaba Mayte, ¡cachiiiissss!, pero aún así, cada vez parece que seamos más alrededor de la mesa.

Como siempre, el tiempo pasó muy rápido, tan rápido que llegamos tarde a la cena que teníamos programada en casa. Nos encontramos a los invitados-Ardorines esperando en la puerta...fue inevitable. El motivo del retraso fue que Pedro se quedó ensimismado viendo la impresionante maqueta de trenes que tiene José Luis, el marido de Aguas Vivas, que es un apasionado de ellos, pero de los de verdad, así que allí teníamos a mi Pedro que no había quien lo despegara de ella. En realidad, a todos nos impresionó verla y disfrutamos del sonido de las pequeños vagones dando vueltas. Me trajo muchos recuerdos de mi infancia, cuando algunos domingos especiales, mi padre montaba el tren para que diera vueltas a la mesa del comedor, y yo, sentada en el suelo, vivía ese momento con una emoción incontenible. Me veo repitiendo la misma operación con mi Pedro, que dice que ¡se va a comprar un Ave y un tren de mercancías!, ¡socorroooo!, pero si ya tiene tres chismes de esos metidos en cajas porque aún no les hemos habilitado el espacio que les corresponde...
Carmen, gracias de nuevo por prestarnos la casa...
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martes, 4 de enero de 2011

AROMA DE MAGNOLIAS.


Cuando me casé, quería un ramo de violetas, margaritas y magnolias, y al final salió un ramo totalmente distinto por falta de violetas y magnolias.
Con el tiempo, los ramos de flores que Pedro me regalaba y que me hacían tanta ilusión, dejaron de emocionarme al verlos machitarse...y un buen día le pedí que no me regalara más, decidí dejar las flores en su lugar. Ahora tengo un hermoso rosal de rosas rojas que me sorprende cada vez que me ofrece la belleza espectacular de una de ellas, y al rosal se une un nuevo habitante, un magnolio que me ha regalado mi tía. Es un árbol pequeñito y tengo que empezar a pensar en un sitio adecuado porque un día de estos su altura va comenzar a dispararse. Me faltan las violetas para tener el hermoso ramo de novia que soñé dividido en tres macetas, luciendo sus colores y sus hermosas formas.
De este modo, puedo disfrutar de la belleza de las flores respetando su ciclo vital.
Me viene a la cabeza una historia que contó Osho, disfrutarla:

“Se cuenta que un artista creativo, un novelista que había ido a reunirse con uno de los grandes hombres del pasado siglo, George Bernard Shaw, vio tantas flores bonitas en el jardín de George Bernard que no se lo podía creer. En cambio, cuando entró en su habitación no encontró ninguna flor.
- “Es extraño”… le preguntó… “tienes muchas flores hermosas en tu jardín, a montones… ¿No podrías cortar unas cuantas para ponerlas en un jarrón en tu habitación?” . George Bernard Shaw le contestó:….
- “También me gustan los niños, son tan hermosos como cualquier flor, pero no por eso les cortó la cabeza para adornar mi habitación. Las flores se abrirán, bailarán en la lluvia, al sol, al viento. Allí están vivas. No soy un carnicero, no puedo privarle a una flor de su propio suministro vital, y no quiero… cadáveres en mi habitación”.
Era un hombre sensible, muy sensible”.

lunes, 3 de enero de 2011

2011.


¡Feliz año nuevo a todos!.
Como la mayoría de los mortales en estas fechas, ando cargadita de buenos propósitos y concentrada en seguir con ellos. No sé que será lo que me deparará este año, pero si todo sale bien, empezaré un largo camino, y por largo, precisaré tener una gran dosis de paciencia para no desesperarme. Pongo a Colás porque es un ejemplo para mi, quiero parecerme a ella en todas sus actitudes en el caso de que tenga que comenzar ese peregrinaje, difícil, pesado, pero con hermosos paisajes, sobre todo al final del mismo. Así que empiezo este año con un proverbio chino que dice:
"A quien sabe esperar, el tiempo le abre las puertas".

viernes, 31 de diciembre de 2010

EL QUINTO PLAN.


A veces no sé lo que quiero, pero siempre sé lo que no quiero. En esos momentos en los que me pierdo en un mar de dudas, en los que me parece que me ahogo, intento encontrar la serenidad suficiente para sacar a flote la cabeza y continuar, eso lo consigo centrándome en lo que no quiero, para quedarme sólo con las opciones que quiero.
No sé si el año 2010 ha sido un buen año, pero sí sé, que no ha sido un mal año, lo dejaremos en fiftie-fiftie. Ha sido un año de arribas, de abajos, de toma de decisiones, de cerrar y abrir etapas, y eso hace que no haya sido especialmente fácil, aunque tampoco, especialmente difícil.
No me gusta la Nochevieja. No me gusta porque me altera, me pongo nerviosa, más bien atacá, cuando faltan diez minutos para comerse las uvas, me vuelvo tremendamente supersticiosa, a veces más por los demás, que por mi misma, y sigo unos rituales de lo más curioso, todo eso me resulta estresante, pero ahí estamos, con el por si acaso...
Esta noche tenía cuatro ofrecimientos para compartirla, pero sin necesidad de pensarlo demasiado, ante la primera vacilación, me he centrado en aquello que no quiero, y finalmente, me he decidido por un quinto plan, mi plan, el que yo me he ingeniado e inventado, para que la noche sea como sí quiero que sea, y estoy encantada con mi decisión.
Os deseo que en el 2011, tengais sueños por los que luchar.
¡Feliz Finde!, ¡Feliz Noche!, ¡Feliz Año Nuevo!.
Foto:Aquí.

jueves, 30 de diciembre de 2010

CUENCA.


¡Cuenca a mis pies!.

Es una de mis ciudades preferidas de todas cuantas he podido conocer en esta España nuestra, como decía la cantante Cecilia. No solo porque te permite situarte al borde de un abismo y tener una panorámica excepcional, sino por sus numerosos contrastes que, seguramente, son los que dan pie al nombre de la ciudad encantada. Yo creo que el encantamiento empieza aquí, y se extiende hasta la otra ciudad encantada famosa por las curiosas formas de sus piedras.

Y tan expuestos estábamos a los encantos del encantamiento, que ya veis en mi amplia sonrisa que también terminé estando encantada de los encantos que me rodeaban, aunque parezca un trabalenguas.

En cada rincón existe alguna peculiaridad que llama la atención, tejados viejitos, unos arriba, otros abajo, desiguales, mezclados, cruzados, enrevesados.

Las maravillosas casas colgadas, que no colgantes, sobreviviendo al paso del tiempo ancladas a una pared de roca en un precipicio, con sus balconadas de madera. No se sabe su origen, si musulmán o medieval, lo que las hace más misteriosas a mis ojos, como todas aquellas cosas que se nos ofrecen a la vista sin terminar de mostrarse del todo.

Yo diría que Cuenca está dividida, y claramente diferenciada, en dos partes, la moderna y la antigua. Si estás en la moderna te ves atrapado en la vorágine de las prisas, de las compras, del anonimato, del los ires y venires, de las aceras repletas de muchos puntos que se pierden en la multitud, del caos del tráfico y sus molestos bocinazos sin sentido. Si estás en la antigua, situada sobre un cerro rocoso, olvidas que es una ciudad en la primera cuesta que subes, con las viejas casas de baja altura, los empedrados rincones vacios de gente, casi se palpa el silencio, casi se desorientan los sentidos para hacerte creer que estás en un pueblo, y no es muy difícil imaginar que lo es. Seguro que adivinais cuál de las dos partes es mi preferida.

Otra cosa que me gusta mucho, es que se ve verde el horizonte. ¿Sabíais que Cuenca es una de las províncias más boscosas de España?.
También nos dejó fascinados, sobre todo a Pedro y a mi, el vuelo en círculos de los buitres, precioso, majestuoso, preciso y lento.

Os voy a contar la leyenda del Cristo del Pasadizo, porque a mi, todos estos rollos de las leyendas me gustan mucho:
"Un joven, Julián, se enamora de una joven, Angustias. Cada día, acude a la reja de una ventana para encontrarse con Angustias, y así soñar los dos con un futuro juntos. Los padres de Angustias aprecian a Julián pero no pueden permitir que su hija se case con un jornalero y baje de posición social, así que, cuando Julián tiene ocasión, se alista en el ejército y se va a hacer fortuna, de rodillas, ante el Cristo del Pasadizo, se juran fidelidad en la espera. Ninguno de los dos pensará en otra persona, mientras no tenga la certeza de la muerte del amado. Pasa el tiempo y las noticias de Julián son lentas en llegar y escasas, finalmente, Angustias se cansa de esperar y cede a los requerimientos de un pretendiente, Lesmes.
Un buen día, llega Julián cargado de fortuna con la intención de dar una sorpresa a Angustias, así que acude a la reja donde solían reunirse y se encuentra con que su lugar está ocupado por otro. Julián al ver la escena, saca su espada y se enfrenta a Lesmes, que se defiende, en el intento, Julián cae y es atravesado por la espada de su rival. Angustias pide auxilio, Lesmes huye, y en la huida es acorralado, por lo que intenta saltar a un camino inferior y cae, desnucándose.
Angustias, tras la muerte de los dos hombres, se recluye en el convento de las “Petras” para hacer penitencia de sus pecados y rogar por la salvación eterna de aquellos cuya muerte causó".

La catedral, y ya veis, un macetero gigante se prestó a hacer de fotógrafo.

Y para finalizar, las casitas de colores que conducen a la plaza. Preciosas, ¿verdad?. Pues ya sabeis, cuando tengais un huequito, aquí teneis un lugar con encanto, nunca mejor dicho, al que acudir.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

ALARCON (CUENCA).


Desde que conocí Alarcon, he regresado para pasear por sus calles en varias ocasiones, y siempre, a la entrada del pueblo, sigo parando para admirar su privilegiada ubicación, sobre un alto promontorio y junto a un meandro del río Júcar.

Y no tendrá nada que ver, pero a mi el castillo, ahora convertido en parador, me recuerda un poco a la Alhambra, y el meandro, a uno en el que pasamos una noche en Austria, en aquel viaje en bici.

El pueblo es muy chiquito, tan solo tiene unos doscientos habitantes, está rodeado de murallas, tiene varias iglesias, su castillo, y un papel importante en la historia. Me gusta esa combinación, poca gente y un mundo entero que ofrecer. Podría ser muy turístico, pero mantiene un sano equilibrio entre la autenticidad y el lujo de los tesoros que recoge en sus principales arterias.

Me gustan los sitios cuando están vacios, porque es cuando más me llenan a mi, curiosamente. La soledad en las calles te invita a otro tipo de observación, bastante más profunda, más intensa. Es como encontrar la esencia o el secreto de una buena salsa. Lo mismo que en la soledad y el silencio es más fácil encontrarnos con nosotros mismos, sin multitudes se puede ver el alma del lugar, se saborea todo de un modo distinto, la visita se convierte en algo más especial.

En los paseos lentos, con pasos que se detienen cada dos por tres para contemplar los balcones adornados, o los escudos que presiden las puertas de algunos edificios, o simplemente las señales de que hay vida tras los muros de las casas, se agudizan los sentidos, se entregan al arte de mezclarnos, nosotros mismos con el lugar y formar parte por unos instantes de su paisaje.

En la foto de abajo podeis vernos con Greg, así como una panorámica de Alarcon, os recomiendo un paseito si alguna vez pasais cerca de allí.