jueves, 2 de diciembre de 2010

VIAJE ASTRAL.


Tengo una capacidad fantástica para volar sin despegar los pies del suelo.
Hace unos cuantos años, estaba viendo un documental sobre Félix Rodríguez de la Fuente y, en un momento dado, él contaba que cuando estudiaba en la universidad, volvía mentalmente a Poza de la Sal, es decir, visitaba su pueblo y grababa momentos concretos, conscientemente, para después poder regresar a ese lugar tan sólo con el recuerdo.

Cuando viajo, me paro siempre en algún punto, a veces aleatorio, a veces no, para grabar el momento y después regresar. De cada rincón del mundo por el que he pasado, me he traido algo. Por ejemplo, de mi último viaje a Laponia volví con el recuerdo de una noche, junto al río Kemijoki comenzando a congelarse y produciendo sonidos increibles, cuando el agua empezaba a concentrarse en la orilla del mismo. Pedro y yo solos, enmedio de una calle de Rovaniemi completamente vacía y mal iluminada, a -20 grados de temperatura, escuchando el río helarse a nuestras espaldas, y mirando el cielo en busca de la aurora boreal. A veces, regreso, y puedo sentir las mismas sensaciones indescriptibles de aquel momento.

Todas estas fotos son de Dinamarca. Las he escogido porque es un viaje del que apenas hablé en su momento, pero no por ello fue menos intenso.
Ayer regresé allí. Pude sentir la caricia helada del viento, escuchar el sonido particular de mis botas hundiéndose en la nieve, agradecer un rayo de sol, volver a disfrutar de las risas infantiles de los niños que se lanzaban colina abajo con sus trineos...

Me di una vuelta por Dragor, por Hillerod y por Copenhagen.

Visité el mercado navideño del Tivoli, disfruté de su espectáculo diario de fuegos artificiales y me comí unas deliciosas muffins de chocolate.

En Hillerod, paseé por los pasillos largos e interminables del castillo, volví a poner especial cuidado en cada paso indiscreto, por el sonido de la madera vieja crujiendo bajo nuestros pies.
Volví a rememorar el paseo junto al embarcadero, con los patos y las gaviotas adoptando posturas descaradas, solicitando, supongo, algún alimento fácil para hacer frente al frío.

Me detuve a contemplar a la gente desplazándose en bici, a pesar del palmo de nieve y del viento helado. Me vinieron a la cabeza los ojos escandalizados de las personas que se hacen cruces porque caen cuatro gotas y sigo pedaleando. A los que no salen de casa por si los niños cogen frío y me amenazan siempre con la misma frase que, además, me deja sin defensas porque diga lo que diga, y piense lo que piense, siempre alegan que no soy madre: "cuando tengas niños ya verás como no vas a sitios fríos para que no se pongan malos, ni harás viajes, ni escribirás en el blog...", sentencian que se me acaba la vida, y entonces, recuerdo, cómo en los países nórdicos, dejan a los niños durmiendo en el exterior, y también me acuerdo de Naim, viviendo dos de sus tres años en Alaska, el segundo lugar más virgen de este planeta, viajando por el mundo a temprana edad, y es uno de los niños más especiales y más felices que he conocido en toda mi vida. Me acuerdo de Nuria y Nicolás, una maravilla de niños, viviendo la vida, escalando paredes, durmiendo en la tienda de campaña montada en la terraza un día de lluvia...¿será eso, entonces, que hay tipos de padres?, ¿también hay tipos de hijos?, ¿mentalidades diferentes e igualmente válidas?, no, no están bien las generalizaciones, ni las frases sentenciadoras, ni veo que la vida se termine por ser padre o madre, al revés, es un buen motivo para comenzar a vivir de otro modo, se tiene un motivo de peso para salir mucho más. No sé muy bien qué pensar, quizás que vivo en un país con la cultura de la comodidad muy arraigada, un país demasiado protector, demasiado cómodo, como dice Pedro Cavadas: "no te caigas, no te mojes, no pases frío, no pases sueño, ten cuidado"...y si les haces caso, te cortan las alas, no te dejan experimentar sensaciones, no te dejan crecer.

Y hablando de hijos, me dice una persona que los viajes largos en avión se acaban, que es una locura, y le pregunto: "¿entonces?, ¿cómo sugieres que traiga una criatura desde China?", porque si todo va bien, puede que mi hijo/a venga de allí, y me contesta: "eso es diferente", ?????????????...
Volviendo a los recuerdos..., me viene a la cabeza Dragor, el olor a mar, el viento despiadado, la ceguera al andar, las piernas hundiéndose en la nieve, la caida en un agujero oculto, enterrado..., Pedro estirando de mis brazos mientras yo estaba con un ataque de risa que me dejaba floja...

Las casas con sus pequeñas casitas de madera en la puerta, invitando a los pájaros a acomodarse en las mismas. Las ventanas sin persianas repletas de adornos de navidad...

Los trenes sólo para bicis y carritos de bebés, la pista de patinaje, las casas de colores...

Y, la verdad, vuelvo allí y, pese al frío, pese a la vida más casera acondicionada por el clima, pese a la oscuridad a horas tempranas, pese a la dificultad de la nieve amontonada, pese a la incomodidad de ir vestida como michelín y parecer tres veces más gorda...no sé muy bien porqué, me quedaría, porque en todas esas cosas siento la vida más al límite, más intensamente vivida, con los maravillosos contrastes que te recuerdan que el corazón late, con el frío que te deja medio paralizada y el calor que te abraza, se intensifica todo, todo se vuelve más intenso, y eso es vivir sintiéndose vivido...
Pd: Paula, disfrútalo!!!

miércoles, 1 de diciembre de 2010

CON VISTAS.


Ya conoceis esa frase que dice que la esperanza es lo último que se pierde. Es verdad. La esperanza llega sin pedir permiso, se instala y no te abandona. Te sigue donde quiera que vayas, se convierte en una segunda piel. Aunque intentes esquivarla, tarde o temprano vuelve a salir a flote para recordarte que ha sido sólo una ilusión, que no piensa dejarte todavía y que tan solo se irá, cuando te des el batacazo de tu vida y te cierren la puerta en las narices, sacándote de golpe del mundo de los sueños. Y aún así, nada garantiza que desaparezca, que no se vuelva a colar, que no suceda algo que de nuevo la invite a pegarse como el pegamento en nuestras vidas. Sabe como pasar desapercibida cuando quiere, creemos que no está pero no es así, brilla en los ojos y late en el corazón.
Ayer fue día de curso, ya lo hemos terminado, y el siguiente paso son las entrevistas. Fue el único día que he salido de aquel edificio, que yo llamo "territorio gestante", medianamente bien. Los miedos van quedándose estancados y la esperanza va campando a sus anchas, aunque me resista a tener su presencia pululando a mi alrededor. Siendo consciente de que nada está decidido, debo decir, que si algo he aprendido de todos estos días de conflictos en mi interior acerca de si terceras personas deciden si somos idóneos o no para la adopción, he salido fortalecida, libre de miedos, libre de dudas.
Ahora sólo nos queda esperar una llamada teléfonica que nos cite un día, a una hora, en un lugar. Las psicólogas nos comentaron que, con un poco de suerte, en Marzo tendremos la carta en nuestro poder, con lo que sea que ponga en ella, con lo que sea...
Pd: ¡Me encanta Diciembre!.

Foto:Aquí

martes, 30 de noviembre de 2010

¿LA DUEÑA DEL SOL?.


Esta noticía me dejó perpleja y sigue dándome vueltas en la cabeza. Llega una gallega a una notaría y le dice al señor notario que quiere escriturar el sol...vamos, se declara a sí misma como legítima y única propietaria del astro rey. Lejos de producirme risa que es la reacción que, en general, produce, a mi me crispa los nervios, me indigna, ¿cómo se puede ser dueña del sol?, ¿hasta que punto llega la codicia humana?, ¿es necesario poseerlo todo?...lo gordo del caso es que existe un convenio internacional por el cual queda claro que ningún país puede hacerse dueño de los planetas, pero este acuerdo no vincula a las personas. Hace un tiempo un americano escrituró casi todos los planetas y la luna, pero dejó libre el sol, así que la mujer en cuestión, ni corta ni perezosa se declara dueña del mismo, y no conformándose con eso, manifiesta que está pensando en cobrar un canon por la energía solar, que ya es lo que faltaba, con lo complicado que es mentalizar a la sociedad de que se pase a las energías renovables, encima pagar un plus de algo que por ética y moral no puede pertenecer a nadie, o puede, a la vista está, pero no se debe. La señora se ha frotado las manos y ya lo tiene todo pensado, asegura que si se decide a cobrar el canon daría el 50% de los ingresos a los Presupuestos Generales del Estado, el 20% para las pensiones mínimas, un 10% para investigación y sanidad y otro 10% para erradicar el hambre. Se quedaría con el 10% restante. No sé yo si con el 10% va a poder pagar todas las demandas que le van a caer por sequías, quemaduras, cánceres de piel, etc...
El caso es que la mujer ha escriturado el sol y le faltaría acudir al Registro de la Propiedad para anotarse como propietaria del Sol, pero claro, el registro español no tiene competencias sobre el sistema solar, afortunadamente, así que lo mismo eso queda en aguas de borrajas.
Que me demuestre a mi esta señora que tiene algo que acredite que el sol es suyo, algo que no sea lo que ella misma ha querido plasmar en un papel, digo yo que si el sol es suyo tendrá que demostrarlo, ¿no?.
No sé, pero parece que el viento no tiene dueño, ni la lluvia, si alguien tiene ganas de responder por cada tornado ya sabe, es gratis, no está a la venta pero os podeis apoderar de él, sólo teneis que pagar a un notario y los daños que cause, porque según parece con decir que es vuestro, basta y sobra. Sigo sin salir de mi asombro, ¿qué pensais al respecto?, ¿se puede ser dueño de absolutamente todo lo que nos de la gana?, los ríos tienen dueño, los bosques tienen dueño...y el sol tiene una dueña. Esto es el todo vale, tomar lo que querais y etiquetarlo. Hoy está lloviendo, lo mismo reclamo porque no brilla el sol...

Foto:Aquí

lunes, 29 de noviembre de 2010

LAS PEQUEÑAS COSAS.


Muchas personas buscan la felicidad en el sitio equivocado, por eso están perdidas. La felicidad está dentro de nosotros mismos, es tan evidente que nos complicamos la existencia buscando en los sitios más insospechados sin darnos cuenta de que ya está aquí, si nos paramos, si pisamos el freno, la podemos encontrar en nuestro interior.
El fin de semana ha sido especial. Inesperado. Una indisposición dió un vuelco a todo los planes que teníamos en marcha y decidimos que lo mejor sería quedarnos en casa, riéndonos, charlando, dedicándonos tiempo a nosotros mismos. A mi, eso de estar deambulando en pijama todo el día sin expectativas de salir, me chifla. Y por fin, ¡hice tortitas americanas!. Lo de las tortitas me viene de hace un montón de años, cuando ni siquiera estaba Pedro en mi vida. Un día, me quedé embobada viendo un culebrón venezolano que no recuerdo como se llamaba, pero la protagonista, esperaba en un apartamento a su amante y lo tenía decorado con carteles por todas partes, con mensajes hiperempalagosos de todo tipo: "Te amo, mi amor", " te hise tortitas"...así que cuando llegó la hora de merendar Pedro me dijo que le apetecía algo especial, y ahí salió el culebrón: "espera cari, te voy a hacer tortitas". Me quedé más contenta que unas pascuas porque me salieron deliciosas. Las mias estaban embadurnadas de chocolate, las de Pedro repletas de miel, y los dos pasamos la tarde poniéndonos las botas. Si alguien quiere la receta:Pinchar Aquí


Entre muchas otras cosas, montamos una casita para los pájaros que nos visitan todos los días. Pajaritos muy pequeños que se posan en la barandilla de nuestra terraza. Son muy, muy asustadizos, pero podemos verlos a través de las cortinas, y por eso, decidimos darles la bienvenida a nuestro hogar con un poco de comida y agua.


Estas fotos son de un centro de mesa que he montado para ambientar un poco nuestras tardes zen. Las piedras son de Galicia, las cogí en la playa de Valdoviño, por fin han encontrado un lugar en casa.
Un fin de semana bien aprovechado, reorganizando, planeando, recolocando e improvisando. Escuchando el ronroneo de Colás, que calma y cura, porque los ronroneos gatunos tienen unas finalidades terapéuticas increiblemente beneficiosas, según un estudio científico. Los gatos son muy intuitivos, y se colocan donde ellos sienten que la energía del ser humano no está equilibrada, es decir, donde puede que haya un exceso, déficit o estancamiento de energía. Con su ronroneo vibratorio ayudan a movilizar las energias estancadas, así que esto también influye en las que yo llamo tardes zen. Otra cosa muy buena para mi salud es mi Pedro que, como es mi país, me permite viajar sin salir de casa...pero esto os lo cuento otro día.

viernes, 26 de noviembre de 2010

MIRIAM NOEL.


Ayer fue una tarde de "sólo tengo ojos para ti", y eso es porque me fui de viaje a Miriamlandia.
Me tocó la difícil misión de hacer las fotos navideñas a Miriam. El año pasado se las hicimos por primera vez y fueron todo un éxito, y este año creo que nos hemos superado. Montamos la paraeta, hicimos tonterías mil para que mirase a la cámara y nos dedicara una de sus sonrisas, que nos derriten, y han salido como resultado unas fotos chulísimas.
La verdad es que me pasé la tarde en el mundo mágico de Miriam, me curó las penas, me dibujó las sonrisas y me la comí a besos porque es que está graciosísima.
Quería terminar la semana con algo positivo, una niña, muchos colores y la navidad a la vuelta de la esquina, que empieza a respirarse en el ambiente. ¡Feliz finde!

jueves, 25 de noviembre de 2010

ESTRELLA POLAR.

"Alguien que en su vida, hizo la vida más hermosa al resto". Íker jimenez.

Cuando tengo un mal día, aquí está él. Me pongo un video, cualquiera donde aparezca, y todo cambia de color. Me llegan las ganas de vivir, la pasión, la poesía, el mensaje, el amor, que nos quiso transmitir. Es como tener una brújula enmedio de la tundra de Alaska, o un mapa en Siberia, o un gps en Madagascar...es como encontrar el Norte cuando me sentía completamente perdida. El mundo cambia de color. Mi espíritu cambia de frecuencia. En cada palabra va unido todo el sentimiento. Me recuerda que viva ahora y me olvide de futuros inexistentes, me centra un poco, me señala el camino. Espero que vosotros también recordeis lo importante que es tener algo/alguien por quien seguir, una luz que nos guíe cuando todo alrededor parece oscurecerse demasiado. Félix es mi estrella polar en el cielo.
Pd: "Dedicado a Gaia", mi estrella polar en la Tierra. 1000.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

OSCURIDAD.


Segundo día de curso y estoy en plena oscuridad, buscando la salida, la luz al final del túnel. Me habían advertido sobre esto, pero aún así es complicado cuando la implicada eres tu.
Los cursos son estupendos, aclaran ideas y, en general, todos estamos contentos de la orientación que nos dan, pero también en general, se palpa en el ambiente algo parecido al desánimo, cada uno por un motivo. A mi, personalmente, no me asustan todas las cosas con las que me puedo encontrar, a mi, ahora mismo, lo que me tiene atemorizada es la idoneidad, que no tengo nada claro que lo vayamos a ser, por nuestras circunstancias personales. Así que, estoy deseando saber la respuesta para terminar con esta incertidumbre que me tiene agobiadísima.
Hoy tengo el día raro, estoy en mitad del túnel. Nos han dicho que esa respuesta que buscamos no tardará más de seis meses en llegar, llegará para abrir la puerta a los sueños o para cerrarla de golpe delante de nuestras narices, hasta entonces a controlar la respiración para no hiperventilar...

Foto: Aquí