lunes, 24 de mayo de 2010

FRENTES ABIERTOS.




En este mundo me tropiezo todos los días con personas que no hacen nada por nadie, ni siquiera por ellos mismos, o por mejorar el futuro que les espera a sus hijos, y sin embargo, sí que trabajan duro para desanimar al que tiene un mínimo de interés por conservar lo poco que queda.
Creo que este tipo de personas hablan siempre desde el desconocimiento, ya lo dice la frase, la ignorancia es muy atrevida. Unos se ríen, otros intentan desanimarte: "pero si eso no va a cambiar nada, porque si el resto no lo hacemos...", otros recurren al maravilloso escudo de los políticos: "mientras ellos no tomen medidas...", no, es al revés, "cuando ellos vean que las tomas...". Argumentos fáciles para calmar conciencias, para provocar que tires la toalla, para no enfrentarse a la realidad demodelora que nos vienen anunciando los científicos, para no mirar de frente a sus propios miedos o simplemente el placer de cuestionar tu actitud de lucha ante las injusticias, aunque pelees con un gigante y sepas que tienes poco que hacer. En la vida hay que luchar siempre por todo, hasta el final, y no rendirse jamás.
Para ganar el derecho a quejarte, tienes que haber pataleado antes, pero no de palabra, sino predicando con el ejemplo. Esta semana he estado observando que la gente se raja, la gente no lucha, la gente busca excusas que no se sostienen, la gente pasa de todo e incluso aunque les toquen el pan de sus hijos, ¡no reaccionan!, pero eso sí, se permiten el lujo de quejarse continuamente, nada de menearse por cambiar la situación, pues chicos, esa actitud de conformismo a mí me transmite dos mensajes, uno que no estais tan mal como predicais, y el segundo que: ¡tenemos lo que nos merecemos!.

Esta semana pasada he estado mal, un poco hundida, un poco cansada de nadar contracorriente, y me he sentido más que nunca fuera de lugar y también más que nunca tremendamente decepcionada con muchas personas que creía más íntegras, también más "compañeros".

Encima, y aparte de eso, os voy a contar una cosa curiosa que me pasó el otro día y que podría meterse perfectamente en el discurso anterior:

Hace tres años que estoy haciendo lo imposible por salvar un nido de golondrinas que hay en la ventana de la habitación donde trabajo. Las golondrinas regresan, a mí me hacen feliz porque me quitan nervios, me relajan, disfruto de sus vuelos veloces, perfectamente estudiados, con las distancias medidas a pesar de la gran velocidad que llevan. Cuando me estreso, las miro, y me curan, por eso les estoy tremendamente agradecida.
Las golondrinas son una especie protegida estrictamente por ley, pero parece que en este país eso no importa demasiado. Mientras en Alemania salen sentencias de jueces que prohíben tocar los nidos, aquí tenemos un deseo incomprensible por destruirlos. Una vez más, se demuestra que el ser humano se cree dueño y señor de todo, por encima del bien y del mal, con derecho a tomar decisiones en el ecosistema del que forma parte, y del que se cree el rey.
Estas aves son insectivoras y gracias a ellas no hay plaga de bichitos molestos,(6 crías pueden comer durante 21 días más de 75.000 insectos). Vamos, existen por algo, están ahí por algo.
Dicen que son pajaros benditos porque quitaban las espinas de la corona de Jesús cuando estaba colgado en la cruz, y siempre han sido respetadas por estas creencias, pero ahora ya ni eso vale. También dicen que donde hay golondrinas no hay peligro de caída de rayos. Es un privilegio tenerlas allí, en la ventana, observarlas, estudiarlas, como van y vienen con el pico cargado para acondicionar el nido.
El año pasado hubo algunas quejas porque, señoras y señores, ¡las golondrinas cagan! en la repisa de una ventana cerrada en verano por el calor y en invierno por el frío. No importan los beneficios que reporten, ni que gracias a ellas no haya mosquitos en nuestra sala ni plaga de insectos, ni el beneficio espiritual que nos regalan con la paz y serenidad que transmite el poder observarlas tan de cerca, ni que sean sagradas, ni que no lo sean, cuestión de creencias, porque sólo importa una cosa, y sólo ven esa cosa, un montón de pajaros haciendo caca por todos lados.
Cuando se van, se deja todo como los chorros del oro y todos tan contentos, hasta el año siguiente nadie se acuerda de ellas.
La única que vive emocionada por su regreso soy yo.
Lo gordo del tema viene ahora, y es que este año no han cagado. Ni una mierdecita se puede encontrar en la ventana. No sé porque no cagan, pero no cagan. Estoy bien pendiente para limpiar en caso de necesidad y así evitar estos conflictos, pero es que no hay mierda que quitar, ¡qué le vamos a hacer!. A pesar de todo, el otro día se me acerca un jefe para pedirme permiso, ¡a mí!, para tirar el nido, porque según él es una marranada. Un jefe que no trabaja en esa habitación, un jefe que no tiene ni porqué saber que hay un nido de golondrinas allí, y un jefe que dice que cagan. Eso, por supuesto, viene de algún compañero mío que se lo ha chivado. Le dejé las cosas claras y se fue riendo como diciendo, ¡¡a ver quién osa a tocar el nido con esta leona dentro de la habitación!!.
Al día siguiente, llamé a otro jefe aliado, y le pedí que viniera a la ventana porque necesitaba un testigo. La ventana estaba limpia como una patena y la única porquería que encontramos eran rastros humanos. Está claro, aunque no caguen, molestan.
Nos vamos pronto de esa sala y me enfrento a un conflicto interior bestial. Esperar a que pase la nidada y cuando se vayan, destruir el nido para evitar que cuando yo no esté alguien lo destruya cuando estén criando con los polluelos dentro, lo que además sería terrible para los progenitores que se quedarían perdidos y desorientados sin saber qué hacer, o hacerme la sueca y confiar en que los próximos moradores sientan más respeto y estén menos ciegos que los actuales, vamos, que vean más allá de la mierda.

Por último, voy a recoger una frase que he leído en una entrevista de Alejandro Sanz en la que expone su trabajo por combatir la pobreza y mejorar el medio ambiente, y siempre dice que se encuentra con gente que habla y critica, que si es para promocionarse, que si es marketing..., a lo que él responde:

"Es una disposición sincera y de buena voluntad, y es lógica, porque trabajamos con la sensibilidad. ¿Qué alguien piensa que es promoción?, mira, que piensen lo que quieran, pero llevamos mucho trabajo a la espalda y mucho dinero en el bolsillo, y no reclamamos nada, simplemente que nos dejen intervenir. Habría que preguntar a quienes nos cuestionan: "¿Y usted qué hace por los demás?, pues al menos no joda, que ya es bastante".

Eso digo yo:"no joda, hombre"(siguiendo la línea de la frase anterior).

Pd: Dedicado a la rubia del pelo quemado. Un besote.

viernes, 21 de mayo de 2010

HERIDAS QUE NO SE VEN.




Leí hace poco que el corazón de las personas es como una hoja de papel, cuando haces una bola con ella, por mucho que después te esfuerces en volverla a su posición original, será imposible, ya nunca quedará igual. Lo mismo sucede con nuestras almas heridas, cuando recibes de alguien algo negativo que te duele, difícil sera borrarlo de la mente y regresar al momento anterior.
Como curiosidad, hoy he leído que por cada palabra hiriente, calumnia, improperio recibidos, se requieren cinco cumplidos para compensar el daño infligido. Es como para aprender a respirar dos veces antes de hablar, sobre todo con las personas que queremos.
Hoy os iba a hablar de otra cosa, de una lucha en la que ando inmersa, pero como estoy en "caliente", prefiero respirar, serenarme y contároslo otro día, precisamente por todo eso que acabo de escribir.
Ayer tuve otro mal día, cuando una se sube a la corriente de energía negativa, todo lo que se atrae es negativo. De todos modos, ando muy sensible estos días, debo de estar bajita de moral o de defensas, ¡y es que una no puede estar siempre como una campana!. Así que hoy, he decidido cambiar de actitud, pasarme al bando contrario que es mi sitio, donde siempre estoy, sólo que en ocasiones una no se encuentra con las mismas fuerzas y en la debilidad es fácil caer en la tristeza. No voy a dejar que nadie apague mi luz, y sobre todo, nadie me va a impedir ser yo misma. Sé feliz y te dirán loco.
¡Muy buen fin de semana a todos!.


Foto: Aquí y Aquí.

jueves, 20 de mayo de 2010

UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA.



Ayer tuve una tarde de "plorera". Fue una tarde de sentimientos muy revueltos con pensamientos todavía más enredados, total, una bomba, un batiburrillo para perderse y no encontrarse. Al final, como dice Carmen Sevilla: "las lágrimas desinfectan el dolor".

Subir, bajar, subir, bajar, atrapados en las sensaciones de por vida.

Todo empezó por un encontronazo que tuve con alguien, no sé si muy ignorante, muy malo o cualquier otra cosa que se os ocurra, porque como no soy juez, no me corresponde a mi valorar. Alguien que pretendió hacerse el gracioso intentando hacer daño a un ser indefenso. Alguien que no conoce el respeto ni la más mínima compasión por otras formas de vida, y automáticamente, salté, me dió un subidón de mucho cuidado, con taquicardia incluida, paré la mala acción, pero me llevé el soponcio del día. Yo no sé que hubiera pasado si la sangre llega al río...
En resumidas cuentas, ayer comprobé que los ejercicios que he estado aprendiendo con uno de los libros que estoy leyendo, no me sirven de nada. La ira se controla haciendo respiraciones profundas que desvíen la atención del problema que la provoca, pero nada, ante las injusticias no hay tiempo, se presenta sin avisar, la acción se rebela, estalla, entra en erupción como un volcán y "¡qué Dios nos pille confesaos!", ni respiraciones, ni control mental, ni nada de nada de nada.

Por la tarde, y todavía "tocada", estuve completamente metida en la historia de una familia que me llegó directa al corazón, ya andaba yo bajita de defensas emocionales y terminé enganchada al pañuelo, snif, snif...

Se pasa mal cuando se tiene el día del revés, ¡pero se aprende tanto!.

Una cosa mala, lleva a otra buena y viceversa.

Hoy, estoy desbordada de gratitud por lo afortunada que soy. Los ángeles existen, y a veces, se cruzan en nuestro camino, para hacernos "conscientes" cuando se nos olvida, de que algunos tenemos la inmensa fortuna de ser muy privilegiados. No estoy hablando de cosas materiales, no, mi abuela decía que de esta vida no nos llevamos ni el cuerpo, y es verdad. Estoy hablando de aquello que no se ve pero se siente, y que es más importante que todo porque el alma vuela si está llena de amor.

Me gustaría dedicar este post a todas las personas que en estos momentos están sufriendo por motivos muy diferentes, para que no pierdan jamás la esperanza de un mañana mejor, ni la sonrisa, aunque la cuesta parezca muy empinada y demasiado pesada, siempre detrás de lo malo, viene lo bueno. Quería desde este rincón del mundo, mandarles chispitas mágicas para provocar una sonrisa en la comisura de los labios, por pequeña que sea, porque es gratis y es el idioma universal.
Seguro, seguro, seguro, que todo pasa y como dice Jorge Bucay "esto también pasará". No existe túnel sin luz al final.
¡Ánimo y muchas fuerzas para seguir luchando!.

Foto:Aquí.

miércoles, 19 de mayo de 2010

¡ADMITIDOS!



Sus nombres: Aura, Douro, Fagus, Faia, Minho, Olmo, Prado, Soajo, Teixo.

¡Han admitido nuestra solicitud!. Enviamos los currículums y por fin nos han contestado ¡que síiiiiiiiiiiiii!.

En la foto podeis ver a Félix y Carlos Sanz en "El hombre y la Tierra". Es una pista.
Las vacaciones solidarias este año están dedicadas a Félix, con visita incluida al pueblo que le vio nacer. Un homenaje muy particular en el año en que se cumplen 30 años de su marcha al cielo, donde alguien tenía que cuidar de todos los animales que se van.
El otro señor de la imagen es Carlos Sanz, a quien en casa admiramos y que ha sido amabilísimo conmigo todos estos días, pasándome mucha información interesante, no me cansaré de darle las gracias por haberme dedicado unos minutos de su tiempo.
También quiero dar las gracias a Al, Amigo de los animales, quien ha sido mi puente para llegar hasta Carlos y para, finalmente, terminar de decidirme por este destino.
Creo que la experiencia me va a dejar huella. Espero poder contaros todas las sensaciones increíbles que voy a experimentar, sobre todo, cuando en la noche, el bosque a la luz de la luna, vea roto su silencio por un sonido muy particular, ¿adivinais de que va todo esto?.
"Va por ti, pero, sobre todo, va por ellos."

La foto de abajo es de uno de los libros que conservo desde mi infancia junto a una pequeña colección de cuentos de Félix. Son reliquias que ya no se encuentran. He crecido leyendo y releyendo estas historias contadas por el, para mí, mejor narrador del mundo, y sin duda, lo que a un niño le marca le acompaña el resto de sus días, y sino, a la vista está. Así que, padres de las gentes del mañana, no olvideis transmitir a vuestros hijos el amor y el respeto por la madre Tierra, nuestro hogar.


Foto:Aquí.

martes, 18 de mayo de 2010

COLORES.


Salí a dar un paseo porque me parecía casi un pecado no hacerlo, teniendo en cuenta lo bonito que está el campo en primavera. La explosión de colores me desbordaba la capacidad de asimilar las sensaciones que tienen los sentidos. Con las flores creciendo salvajes en la orilla de los senderos, llegan a la actividad frenética las avispas, a las que les gusto tanto que no hay año que alguna de ellas no me deje un recuerdo con visita al médico incluida, porque de tanto aguijón envenenado, al final he desarrollado una alergia. Me la he diagnosticado yo misma, diga lo que diga mi doctora, que la última vez que fui a la pata coja porque no me cabía el zapato, y la pierna estaba hinchada como un globo y morada hasta la rodilla me dijo "la médica", como diría mi abuela, que eso no era alergia, para mi sorpresa, porque un médico amigo que me vio antes me dijo lo contrario, y la practicante también se quedó un tanto desconcertada con esa respuesta, en fin, ella es la que entiende de medicina, pero de mi cuerpo entiendo yo, que soy la que lo sufro. Pese a que me peguen "picotazos", no me caen mal las avispas, eso sí, ellas en su terreno y yo en el mío, juntas pero no revueltas.

La vista disfrutaba del espectáculo de los coloritos, sin duda, pero el sentido del olfato no se quedó atrás. Las fragancias parecían flotar en el aire, una mezcla de aromas muy distintos y agradables. Fue el olor a trigo lo que me trasladó a la infancia, saltando las barreras de la distancia y el tiempo, me fui al momento en el que el tío Félix me dejaba montar en el trillo, porque decía que el peso era bueno para la faena. Aquello era mejor que la feria, las vueltas no nos mareaban y los picores no nos molestaban. Para unos era un duro trabajo de sol a sol, para mí era lo más parecido a un tiovivo. Estaba loca por ir a la era a trillar, a dar vueltas y vueltas sobre la mies, que brillaba como el oro. Lástima que se pierdan estas costumbres porque todo se robotiza, claro que, esto lo digo yo, que no tengo que hacer la faena pesada del campo, pero la trilla a mí me parecía un espectáculo precioso.

Este es el camino que escogí para dar mi paseo, casi no se ve, y es que la vida crece por doquier en primavera, y a veces, hasta los senderos desaparecen invadidos por las amapolas, los hierbajos, y el trigo que se extiende más allá de los límites permitidos.

Las amapolas me parecen muy bucólicas, frágiles pero resistentes, perfectas para hacer de los paisajes un espectáculo. Estuve leyendo una vez que las amapolas y la agricultura van unidas porque su ciclo de vida se adapta a la mayoría de los cultivos de cereales, florecen justo antes de la recolecta de las cosechas.

Este es "mi banco". Mío porque me lo agencio siempre al final de los paseos. Cuando el sol es de justicia y empieza a cargarme demasiado las pilas, la llegada a "mi banco" se convierte en todo un acontecimiento. Bajo la sombra de un enorme árbol se encuentra amparado este trozo de madera donde me gusta tumbarme para disfrutar de la lectura de un buen libro, en el que casi nunca logro concentrarme porque se me pierde la vista en el horizonte, en el cielo que parece más lleno de vida, menos contaminado. En ocasiones me entretengo contemplando el vuelo lento de las mariposas o el fugaz de las golondrinas, que van y vienen, sin descanso, tan pequeñas pero tan fuertes, trabajadoras incansables en la preparación del nido que acogerá a sus pequeños cuando sea el momento de recibirlos.

lunes, 17 de mayo de 2010

AVES NOCTURNAS.


Este fin de semana teníamos una "misión especial". Pedro y yo nos hemos apuntado al programa NOCTUA de la SEO/BirdLife, que consiste en hacer seguimiento de aves nocturnas para aumentar conocimientos sobre la evolución de estas aves.

Lo primero que hicimos fue ubicar en un mapa las cinco estaciones de escucha, que serán las mismas durante los próximos años. Una vez determinadas, pasamos a escuchar la guía interactiva de entrenamiento para aprender los sonidos que identifican a las diferentes aves: Búho Chico, Autillo Europeo, Lechuza Común, Chotacabras Cuellirojo, Chotacabras Europeo, Mochuelo Europeo, Búho Real...estuvimos parte de la tarde practicando con un juego de sonidos hasta que aprendimos a identificarlas correctamente, y todo hay que decirlo, a Pedro le resultó bastante más fácil que a mí reconocerlas.

En la primera estación de escucha llegamos a la hora del ocaso que tiene lugar a las 21:17, diez minutos después, se puede comenzar con la escucha y toma de datos. Las cinco estaciones se han de visitar en un sólo día y no se tienen que emplear más de dos horas en realizarlas todas, por lo que se recomienda que entre sí no estén muy distantes, pero hay que respetar una distancia mínima de 1500 m entre ellas.

Empezó a anochecer y a la hora prevista escuchamos los primeros cantos de un Búho Chico, se unieron a este, casi de inmediato, el Autillo y el Chotacabras Cuellirojo. Fue increíble comprobar la cantidad de vida que se mueve en el bosque por la noche, bastante más que durante el día. No sólo se escuchaban los cantos de las aves nocturnas, sino que en el río los peces saltaban, las ranas cantaban y una pata salió a dar un paseo con sus seis patitos colocados en perfecta fila india, todo un espectáculo.
Este concierto de sonidos, se producía a nuestro alrededor mientras nosotros permanecíamos en silencio, casi sin respirar, completamente concentrados en intentar identificarlos. Cuando conoces los cantos, es realmente fascinante distinguirlos. Saber que allá arriba, entre las ramas de los árboles, se esconden de la luz las aves más hermosas, aves de la oscuridad, casi imposibles de ver, pero sin privarnos, eso sí, de sus cantos particulares, música celestial.

La noche cayó sobre nosotros. El bosque impone cuando no hay luz, sin embargo, no creo que haya nada que pueda parecerse a la belleza del reflejo de la luna sobre las aguas del río, al cielo estrellado sobre nosotros, al movimiento de vida que se agita entre los juncos, en la copa de los árboles y al concierto privado de sonidos altamente relajantes. Esta es una de esas cosas que se pueden hacer sin pagar, entre otros motivos porque sería imposible ponerle precio.

Mi sombra en la oscuridad. La vista se adapta a la falta de luz de una manera realmente increíble y se agudizan, a la velocidad del rayo, el resto de los sentidos.

Después de la toma de datos en la primera estación, seguimos nuestro camino hacía la siguiente, y así hasta completar las cinco. Cada toma tenía que tener una duración de diez minutos.

Esta foto es en la estación 2. Alejados de la contaminación lumínica lo más que pudimos, marcamos en el mapa el segundo punto que cubrimos. Con una pequeña linterna Pedro iba anotando los datos recogidos, que fueron muchos, sobre todo en la estación 3. Después, dentro del coche, y antes de partir para la siguiente estación, terminaba de rellenar los campos, porque lo de escribir en la oscuridad no es tarea fácil. Ha sido, sin lugar a dudas, toda una experiencia que esperamos repetir en los próximos periodos que la SEO nos indique. De este modo, ayudamos a obtener las tendencias poblacionales de las aves comunes reproductoras a través de censos anuales en los mismos puntos.
Mis cantos preferidos, el del Chotacabras Cuellirojo y el Autillo Europeo, porque son los que mejor identifico.

viernes, 14 de mayo de 2010

PACIENCIA.



"Actitud que lleva al ser humano a poder soportar cualquier contratiempo y dificultad".

Hoy me falta una dosis de esta palabra, claro que, en otras ocasiones me sobra, pero no es el caso de esta mañana en la que me siento completamente en transición.

Como referencia, ando concentrada, observando a Colás, con su relax innato, sus andares silenciosos, lentos pero seguros, con la ley de "sin prisas por la vida", llega a todas partes y es muy feliz. La observo porque tengo mucho que aprender de ella. Hoy necesito que sea mi maestra, que me enseñe a tener paciencia, a respirar profundo y sobre todo a saber esperar, para evitar sentirme de este modo al borde del abismo de la desesperación.

Nunca podré agradecerle a Colás todo lo que me enseña, porque dedica toda su agenda a nosotros, me desborda de cariño cuando huele que lo necesito, me sabe dibujar una sonrisa en los labios, me cura cualquier amago de pena.

Está claro que hay días para todos los gustos y eso es lo que hace de la vida una aventura.

"Tus creencias se convierten en tus pensamientos. Tus pensamientos se convierten en tus palabras. Tus palabras se convierten en tus actos. Tus actos se convierten en tus hábitos. Tus hábitos se convierten en tus valores. Tus valores se convierten en tu destino. " MAHATMA GHANDI.