viernes, 19 de noviembre de 2010

LOS APALACHES EN LAS VILLUERCAS.


Una tarde, decidimos regresar a Guadalupe para escuchar dos conferencias que iban a tener lugar en una sala del monasterio, una sobre el clima en las Villuercas y otra sobre los Apalaches, que esa es a la que voy.

No sé si voy a explicarlo bien o a decir una barbaridad, pero bueno, espero que si hay algún geólogo experto en el tema, me corrija, yo lo explico como lo entendí.

Abajo, podeis ver una foto del pueblo del que os he estado hablando estos días. Este que yo digo "mi pueblo". Siempre nos hemos maravillado del paisaje que lo rodea, porque es cierto que el pueblo que podeis ver a la derecha, está rodeado de unas curiosas montañas, pico sube, pico baja, montañas como las que dibujaría un niño sobre un papel. Pues resulta, que todas estas sierras que rodean a mi pueblo, ¡son los Apalaches!, y ahora os cuento qué es eso, a ver si me sale.

El mundo no era antes como es ahora. Todos los continentes actuales, eran un supercontinente, estaban todos unidos y ese supercontinente se llamaba Pangea.
Por el movimiento de las placas tectónicas, la pangea dejo de ser un solo continente y se dividió en varios, que poco a poco dieron lugar al mundo tal y como lo conocemos hoy.

Pues bien, la pangea se cree que tuvo lugar en el paleozoico, origen de las montañas Apalaches y, al separarse los continentes, los Apalaches quedaron separados también, de manera que, actualmente, los Apalaches se extienden por la zona este de Estados Unidos hasta Canadá, pero el único lugar donde son visibles en España es en la comarca de las Villuercas, y concretamente en "mi pueblo", donde además, existe un yacimiento paleontológico de Cloudina Carinata, para entendernos, los metazoos más antiguos de la península ibérica.

¿Qué os parece?, ya decía yo que este sitio era especial. Bueno, lo interesante de todo esto es que, se está trabajando en la Senda internacional de los Apalaches.

Los Apalaches se formaron cuando sólo había un continente y Europa y América del Norte estaban unidas. El proyecto del Sendero internacional cubriría una extensión similar a hacer cinco veces el Camino de Santiago, ¡casi nada!.

Para quien se anime a hacerlo, cubre 3506 km sólo en Estados Unidos, con paisajes que quitan el hipo y lugares históricos como el último asentamiento vikingo de Norteamérica, Canadá y al otro lado del Océano Atlántico, la senda partiría de Marruecos, subiría por España( las Villuercas) y Portugal, continuaría por Normandía en Francia, las islas Británicas, Irlanda, los Países Bajos, Dinamarca, Noruega, Suecia y Groelandia. Al parecer es un tesoro para los geólogos. Ya hay 86 personas que se han animado a hacerlo, ¿no os parece interesantísimo?. Ya sabeis, si alguien se anima que prepare un muy buen calzado y que me pegue un toque cuando pase por "mi pueblo". ¡Feliz finde!.

jueves, 18 de noviembre de 2010

GUADALUPE.


Visita obligada y tradicional cuando andamos por estas tierras, es la de Guadalupe. Me chifla ir hasta allí y deleitarme en los paseos por sus callejuelas. Está muy cerca de "mi pueblo", y solamente por el paisaje que se disfruta en el traslado, merece la pena.
He hecho más de una vez este camino andando. 22 Kilómetros. Se suele hacer de noche y en verano, como una romería. La última vez que lo hice tenía 19 años, pero me acuerdo como si fuera ayer. Nos divertimos muchísimo, fue aquel un verano inolvidable y especial, como un "Verano Azul", unos días que dejaron huella en mí. Un verano de excursiones hasta el hogar de los buitres, de tumbarse en la calzada a ver correr por el cielo las estrellas fugaces, de diversión, de desayunar migas, de miradas y besos, de ser dama de honor por sorpresa en las fiestas, de no querer serlo..., y de terminar las vacaciones en Guadalupe con llegada a las 6 de la mañana, casi sin poder dar un paso más y buscando una churreria abierta para recuperar las fuerzas perdidas. Me unen muchos lazos a este pueblo, y ahora llevo a mi Pedro, que no siente la tierra con la misma fuerza que yo, porque no tiene recuerdos en cada esquina, pero le gusta lo que ve y con eso me conformo, con que vuelva conmigo, a mi lado.

Creo que, intentando ser objetiva, este rincón es precioso y encantador. Quizás fuera mucho más bonito si no hubiera tantísimas tiendas destinadas al turismo, que eso, en mi opinión, siempre resta encanto a los sitios. La sensación de que es un lugar que atrae masas, no es la que más me gusta, pero en esta época del año es muy llevadera, nada que ver con el verano, sin lugar a dudas.
Me reencontré con un anciano del que ya os hablé en un post del antiguo blog. Es un señor de 92 años que siempre, siempre, siempre, nos lo encontramos en la calleja de las flores. En cuanto nos ve, no nos recuerda, pero nos da conversación y caramelos de menta.

Visita obligada a la Virgen negra, se crea en ella o no. Tengo mis rituales cuando atravieso la puerta del templo. Primero me paro junto a una piedra que hay a mano derecha, la toco y pido mi deseo. Lo de pedir deseos a las piedras puede ser cosa de locos, pero en realidad, es más bien cosa de fe. El caso es que, allí hay una piedra metida en una pequeña ventanita enrejada, una piedra que tienes que saber que está ahí, claro, porque pasa totalmente desapercibida. No sé el origen de la piedra, he intentado averiguarlo sin resultados, pero sé que a esa piedra se le piden deseos y punto, así que yo se los pido, por si acaso...el siguiente paso es colocarse enfrente de la virgen. A veces, subo al camarín para verla de cerca, pero necesito verla, no sé muy bien porqué.

Al pie de la escalinata que da acceso hasta el Monasterio, hay una fuente antiquísima, donde siempre me han contado que fue la pila bautismal que utilizó Colón para bautizar a los primeros indígenas que trajo de América. He encontrado datos de la presencia de Colón en Guadalupe, pero no este hecho en concreto, así que no sé si será una leyenda o no. La fuente está allí, eso es lo único seguro, y siempre me gusta imaginar ese momento histórico que se produjo exactamente en ese punto.

El Monasterio es patrimonio de la humanidad desde 1993. En su momento, fue un centro de peregrinaje importantísimo. Es increible observar como todo gira en torno a este lugar desde que en el S. XIII un campesino encontrara la imagen de la virgen. El pueblo parece un añadido más, como si fuera una extensión de este edificio, es difícil de explicar, pero es así, o al menos a mi me da esa impresión. Se construyó el monasterio en 1340 por orden del rey Alfonso XI tras vencer a los árabes en la Batalla de Salado. Hoy en día está en manos de los frailes franciscanos. Una de las cosas por las que me gusta entrar a visitarlo, año tras año, es por la enorme cantidad de obras de arte y "tesoros" varios que alberga en su interior, pero también, porque me fascina ver a los frailes, con esas túnicas que llevan, tan austeras. Se deslizan en silencio por los largos pasillos, algunos son un poco antipáticos, todo hay que decirlo. Había un fraile, Fray David, que era joven, amable y cantante. Me han contado que lo han destinado fuera, y es una pena, porque era como un soplo de aire fresco, una alegría enmedio de tanta seriedad, independientemente de que entre su visión del mundo y la mía exista un abismo.
Si pudiera hacerme invisible, me colaría en el monasterio para ver sus vidas entre los muros de semejante monumento...con un día tendría más que suficiente, pero esas vidas tan distintas me atraen, provocan curiosidad en mí.

Abajo, teneis dos fotos del mirador donde solemos parar para ver el pueblo desde arriba. Como vereis, en esta ocasión, y por primera vez en mi vida, sucedió que no lo vimos. ¡Estábamos por encima de las nubes!, que bien se está cuando se está cerca del cielo tocando el suelo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

1418.


Hago un parón en el viaje para contar las últimas novedades. Anteayer, teníamos sorpresa en el buzón, una cartita certificada de Consellería nos esperaba en la oficina de correos. No quería ni comer porque el cuerpo me pedía salir disparada a recogerla. Fue Pedro, una vez más, quien mantuvo la calma y me hizo sentarme a la mesa antes de firmarme la autorización, ¡y es que venía a su nombre!, así que, pedimos comida china para celebrar que había noticías, comí acelerada y salí disparada a por mi sobre de la esperanza. Nos citaban para el curso, y menos mal que fui, porque con esto del viaje casi se nos pasa el turno.
La primera reunión fue ayer mismo, para nosotros y para otras cuatro parejas. Estaba nerviosa, no sé muy bien porqué. Después, al hablar con mis compañeros, descubrí que los nervios eran algo generalizado, y al romper el hielo se fueron disipando.
Mis impresiones, ahora mismo, después de haberlas digerido, son contradictorias. Nos pusieron los puntos sobre las íes, nos hablaron claro para no dar lugar a confusiones, y esto me gustó, porque hay palabras y conceptos que utilizamos mal o tenemos mal entendidos, pero otros me parece innecesario aclararlos, todo sea dicho de paso. Bueno, en resumidas cuentas, salí de allí rara, con los pies tocando el suelo, nada de chaquetas rojas ni de vuelos entre nubes, la idoneidad se presentó de golpe y porrazo, se puso frente a mí para abrirme los ojos, se plantó delante como el muro de Berlín, alta, alta, alta y con una alambrada de pinchos bordeándola.
Sé que no es un camino fácil, sé que es largo, sé que hay problemas añadidos a los que hacer frente, lo sé. Todo esto está más que meditado.
Vamos, ayer salí un poco plof de aquella sala donde las emociones flotaban en el aire, donde los ojos brillaban de esperanza, donde escuché historias estremecedoras de calvarios particulares vividos por algunas de estas parejas para llegar a ser padres. En concreto, hubo una chica que me llegó al alma. Desbordaba dulzura, instinto maternal, y por primera vez en mi vida me planteé la famosa frase esa de: "La naturaleza es sabia". Pensé en la gente que tiene niños sin saber muy bien porqué, porque toca, y luego los "endosa" en cuanto puede, pensé en los que se quejan de que los profes tengan tantas vacaciones y "¿qué hago con la criatura?", pensé en los que los colocan delante de la tele para que no les den la lata, en los que los llevan a pasear los fines de semana por los centros comerciales y nunca tienen tiempo de jugar con ellos o de leerles un cuento o de escuchar lo que tienen que decir, en los que se quejan, en los que se pasan el embarazo fumando y prefieren no dar el pecho porque "se estropea", en los que tienen ocho y en aquellos que se mueren por tener uno, sin entrar a tocar el tema de abusos, maltratos e irresponsabilidades varias, de personas que por circunstancias, adicciones, problemas, ni siquiera están en condiciones de hacerse cargo de si mismos, menos aún de un niño, entonces, pensando, pensando, me planteé esta cuestión, ¿la naturaleza es sabia?, y creo que, como todos, sin duda alguna, se equivoca. Pero, también creo, que sabe equivocarse, porque para esto no vale todo el mundo, de ahí la idoneidad. Resumiendo, se equivoca sabiamente.
Difícil misión la de ser padres, dificilísima, enorme responsabilidad, hermosa satisfacción. No seremos los padres perfectos porque eso no existe, tendremos dudas y no estaremos seguros de resolverlas del mejor modo, pero cuando nuestro retoño nos rodee el cuello con sus bracitos para darnos el beso de buenas noches, entonces, seguro que sentiremos que somos enormemente afortunados por tener la posibilidad de ser padres, sabremos que todo merece la pena con creces. Los que tengais niños disfrutarlos mucho, son seres de luz que crecen demasiado rápido y luego no hay marcha atrás, el tiempo pasa, y pasado está.
Ayer todos coincidimos en algo, en que ser padres es una bendición, y es una pena que haya personas que no sean conscientes de lo afortunados que son por haberla recibido.
Hoy tengo el día torcido, porque tiene que llover de vez en cuando, es lo natural. Hoy la palabra idoneidad me pesa como una losa. Hoy estoy asustada por si recibo un no como respuesta...batiburrillo de emociones en las que predomina el miedo. Hoy es de esos días en que busco el norte para no perder la referencia, así que, para no olvidar mi objetivo, me hago este recordatorio, porque yo me lo guiso y yo me lo como.
"Cuando amamos y creemos desde el fondo de nuestra alma en algo, nos sentimos más fuertes que el mundo, y sentimos una serenidad que nace de la seguridad de que nada podrá vencer nuestra fe. Esta extraña fuerza nos ayuda a que siempre tomemos las decisiones correctas en el momento exacto, y cuando alcanzamos nuestros objetivos, nos sorprendemos de nuestra propia capacidad". Paulo Coelho.
Pues eso, terapia hecha, que me hacía falta. La culpa de estas ralladas mentales la tiene el certificado de idoneidad. 1418.
Foto:Aquí.

martes, 16 de noviembre de 2010

ÉRASE...


Me gusta mucho el frío, porque cuando lo siento, la vida se manifiesta, me "despierta", me hace sentir todo con intensidad. El frío favorece los contrastes, se mete en tu piel y se resiste a abandonarte.
En este pueblito de Cáceres, en la "Tara" de la que os hablaba ayer, se notaban ya todas esas sensaciones que te envuelven cuando empieza el frío. Cuando no sabes cómo salir de la cama sin que te entre una tiritona, cuando te pones gorda de tanta ropa que te colocas encima, y cuando, al entrar en casa, corres despavorida a pegarte como una lapa a una chimenea encendida para entrar en calor por delante y "arrecirte" de frío por detrás...

Los contrastes permiten saborear más los pequeños placeres, y sin ellos, sería imposible tener una referencia para comparar. Así que, pasas un poco de frío y el fuego encendido se convierte en un calmante para esa sensación, lo disfrutas el doble.

Distorsionando el poema de Quevedo, podría titular este post: "Érase una mujer a una chimenea pegada...".
En las fotos de arriba, podeis ver los "tajos", son esos pequeños asientos fabricados con corcho que resultan ideales para sentarse junto a la lumbre. Son muy típicos en Extremadura. Así que, me agencié uno de ellos y me proclamé a mí misma, dueña y señora de la fogata. Fuego para calmar el frío, fuego para relajar el espíritu, fuego para cocinar, también para desprenderse de la ropa poco a poco y sustituirla por otra previamente calentada, ¡qué sensaciones tan maravillosas! y después de todo el ritual, sentarse a asar castañas por las tardes para merendar...

Las mazorcas de maíz para cenar junto con nuestras salchichas vegetarianas...

Las reuniones familiares junto al calor de la llar no tienen desperdicio. Nos reímos mucho con mi tía, por las caras de asco que puso al probar el maíz por primera vez en su vida. Decía que sabe a leche ácida e hizo un esfuerzo sobrehumano para comerse media mazorca. Las migas, todas esas comidas caseras, comidas de antaño, con sabor a pueblo, con sabor a los guisos de mi abuela...

El fuego que lo cambió todo hace tropecientos mil años, sigue siendo imprescindible hoy. El fuego que se ha de mantener vivo en su llama, como las relaciones, que se mima, que se cuida, que une a las personas a su alrededor, que fomenta las conversaciones, que es un bálsamo que calma y relaja, que nos cura del frío y cocina rico nuestras comidas. El fuego que ha servido para comunicarse, para dar luz a los candiles, para asustar a los animales salvajes, para hacer el pan de cada día...¿os habeis planteado alguna vez qué sería de la humanidad sin el fuego?.

lunes, 15 de noviembre de 2010

LA TIERRA ROJA DE TARA.


Desde niña, cuando estoy llegando a este rincón extremeño, perdido entre sierras, no puedo resistir la tentación de bajar la ventanilla para que el olor a jara, encinas, robles, castaños y alcornoques, lo inunde todo. Una mezcla de esencias naturales, indescriptibles, familiares, me abrazan, hacen que esté enganchada a esta tierra, que no es un sitio más, sino que es mi lugar al que regresar.
Una curva en el camino ilumina mi rostro cuando al tomarla, sé que va a aparecer ante mis ojos este pueblito.

Hemos pasado estos días disfrutando de las pequeñas cosas, esas que flotan en el aire. Volviendo atrás. Fuimos a recoger castañas a "La Ramira". Es algo muy gratificante saber que estás trabajando en la misma tierra que trabajaron las manos de mis abuelos. Esos enormes castaños que nos acogen bajo la sombra de sus ramas, fueron cuidados con mimo, especialmente por mi abuelo, que adoraba a sus árboles, les dedicaba todo su tiempo. A mi esto de la tierra, este amor que siento hacía ella, me recuerda siempre un diálogo de "Lo que el viento se llevó" entre Gerald O´Hara y Escarlata, que decía:
GERALD O´HARA: “¿Pretendes decirme Katie Escarlata O’Hara que la tierra no significa nada para ti?. La tierra es lo único que vale la pena de trabajar, de luchar, y hasta de morir por ella, porque es la única cosa que perdura.”
ESCARLATA:“¡Ay papa!, hablas como un irlandés.”
GERALD O’HARA: “Estoy muy orgulloso de ser irlandés, y no se le olvide, señorita, que usted también es medio irlandesa; y para cualquiera que tenga una gota de sangre irlandesa, la tierra donde vive es como si fuera su madre. Pero tú, eres todavía una chiquilla, también llegaras a sentir este amor por la tierra, siendo irlandesa no hay modo de librarse de el.”

No puedo describir todo lo que significa para mi este pequeño lugar del mundo. Las tierras de mis abuelos están ahí, permanecen, nos hacen regresar, reunirnos, disfrutarlas, aunque ellos ya no estén presentes, algo hace que los sienta cerca.

Lo de coger castañas es muy entretenido, aunque a mi me da dolor de cabeza, y mira que me gusta más que otras actividades campestres que he experimentado, pero eso de tener la cabeza mirando hacía abajo en una pendiente, no está hecho para mis cervicales. Aún así, yo solita cogí cuatro cubos, que para ser primeriza no está nada mal.

Las castañas están protegidas dentro de un "borizo" lleno de pinchos que cuelga del árbol como una bola de navidad. Suele haber tres castañas en cada borizo. Abajo, podeis ver la foto.

Cuando es el tiempo, el borizo cae al suelo y las castañas quedan esparcidas sobre la tierra, y no queda otra que recogerlas y disfrutarlas, claro, que están deliciosas.
Es curioso que tienen el color del otoño, ¿verdad?.

Y abajo, podeis ver "mi pueblo". Ahora tengo dos pueblos, aunque no soy natural de ninguno de ellos, da igual, me los agencio. En este empecé a existir, porque es el lugar donde me fabricaron una tarde de tormenta, aunque no nací aquí. Es un sitio lleno de vida, yo siempre digo que Cáceres es una gran desconocida, y en esta época del año, está todo realmente precioso, merece la pena una visita. El monte se cubre de colores, distintas tonalidades de verdes, amarillos y rojos cubren los paisajes. Es difícil no quedarse "enganchada" a la vida que brota de esta tierra, con su río, manando agua de sus manantiales y arroyos. Sus árboles, ofrecen generosos sus frutos, agradecidos por los cuidados recibidos, nos regalan una vez al año lo mejor de sí mismos. ¿No es este un motivo suficiente para volver?. Esta es mi Tara, y vosotros, ¿también teneis una Tara?.

martes, 9 de noviembre de 2010

TU PRIMER CUENTO.


En el libro de Come Reza Ama de Elizabeth Gilbert, hay una frase muy significativa que dice: "Tener un hijo es como hacerse un tatuaje en la cara. Antes de hacerlo tienes que tenerlo muy claro". Pues bueno, estoy totalmente de acuerdo, nosotros hemos pensado mucho antes de dar el paso pero, como vereis, lo tenemos ya muy claro, así que nos hemos hecho un tatuaje invisible donde se lee: "Esperándote", esa fue la palabra que decidimos poner en el contador que suma los días que pasan en este largo proceso hasta la llegada y, casualmente, la primera cosa que hemos comprado para el/la pequeñ@, su primer cuento, se llama así: "Esperándote".

"Ayer, caminaba por la calle pensando en ti, porque vas conmigo a todas partes desde que comenzamos este peregrinaje en tu búsqueda. Iba caminando con la cabeza llena de pensamientos, sin ton ni son. Desde que hemos empezado este proceso, todo sigue igual, y al mismo tiempo, todo ha cambiado. Ha habido en este poco tiempo sobresaltos, momentos muy emotivos de esos que te cortan la respiración, muchas sorpresas agradables y preguntas, preguntas sin respuesta, al menos de momento. Caminaba y llenabas mi pensamiento, me era fácil imaginarte naciendo, pasando a otros brazos, y a otros, y a otros, brazos ajenos, en una cuna mirando el techo durante horas...deseaba que cuando todo eso suceda, alguien te colme de besos, de caricias, te despierte las sonrisas, juegue contigo y te de el amor que necesitas, a ti y a todos los pequeñ@s como tú, hasta que nosotros lleguemos a recogerte y hagamos el relevo, ya para siempre. Lo deseaba, porque si lo deseo, quizás sea así. Iba andando por la calle, pensando en esto, pensando en ti, cuando vi algo que me humedeció los ojos, que me emocionó, en realidad me dió un vuelco el corazón. Delante de mí, doblando la esquina, una pequeña iba en brazos de su padre, una niña que no tendría ni un año de edad, y que vestía ¡una chaqueta roja!. Llevaba la capucha puesta y me miraba fijamente, con la curiosidad de quienes tienen reciente su llegada al mundo. Me miraba con sus hermosos ojos de media luna, porque sí, era una niña china con una chaqueta rojísima, y entonces, pensé que eso no podía ser otra cosa que una señal. El mundo se paró, y por un momento, sólo estábamos tú y yo. Tú, que no has nacido, yo, que pese a tal circunstancia, pese a que no quiero soñarte hasta que me digan que soy idónea, pese a que, a veces, estoy asustada por si todo se queda en un sueño, no puedo controlar ese pensamiento porque algo nuevo ha nacido en mi, y me parece que te veo por todas partes, aún sin saber como serás, te veo con los ojos del alma".
Mientras, aquí en casa, no tenemos noticías de consellería. No sabemos cuando empieza el curso, y no sabemos si nos harán llegar las fechas por correo o a través de una llamada. No sabemos nada de nada, sólo que, ¡queda un mes menos!, jajajaja, ¡seamos positivos!.

Silvia Magdaleno de Desenredando El Hilo Rojo, ha tenido la idea genial de escribir un cuento, ilustrado por MªJosé Lacomba, para explicar a los niños/as la larga espera hasta llegar al momentazo de darles el primer abrazo. ¡Felicidades, Silvia!, ha llegado y el cuento¡está genial!.
Lo hemos leídos todos en casa, hasta Colás lo ha mirado con curiosidad, que tiene una particular manera de afrontar la larga espera, como vereis más abajo.
Pd: Bueno, queridos lectores, os anuncio que me tomo fiesta hasta la próxima semana, ¡¡¡que lo necesito!!!

lunes, 8 de noviembre de 2010

MISIÓN DE ALTO RIESGO.


Lo de ir al cine con los Ardorines, se había convertido en una misión de alto riesgo, en la que Ardorín se volvía, de repente, expresivo, al manifestar en público sus miradas asesinas hacía la aquí presente.
Vale que la primera peli que vimos juntos la elegí yo y fue bastante malucha, tampoco había otra mejor, todo hay que decirlo, pero la segunda, la de "Paranormal 2 Activity", fue elegida en consenso entre todos, excepto Ardorín, que no se manifiesta para bien, aunque sí para mal...fue un desastre, nos dejó a todos a cuadros. Ardorina y yo, nos morimos de la risa durante la proyección, las miradas iban y venían, aunque estuvo entretenida, no podía ser peor...hubo momentazos donde en la misma sala del cine una puerta se cerraba misteriosamente abarcando la atención de todos los allí presentes, después las risas. Pedro llegó a pensar que había actores y que iban a aparecer en mitad de la proyección para darnos el susto que no nos daba la película. Pese a que la peli había sido elegida por mayoría absoluta, Ardorin se emperró en decir que había manipulado las decisiones generales, ¡soy poderosa!, jajajaja, así que ayer, para evitar problemas posteriores, decidimos elegir cada domingo uno. Le tocó el turno a mi Pedro. "The Town". Me encantó. Me es fácil meterme en la película, y no tengo suficiente con vivir la mía propia, yo me voy de viaje a darme un paseito por dentro de la pantalla, me enamoro del atracador lo mismo que la protagonista, y veo chispitas volando por encima de mi cabeza. Los buenos, son los malos, los malos, son los buenos, y el mundo al revés me fascina, para cambiar de vez en cuando y soñar, que es de lo que se trata. Total, me cautivó la historia de la infancia destrozada, la vida marcada, el deseo de huir, de escapar, de cambiar, de enamorarse...