martes, 12 de octubre de 2010

IDONEIDAD.


Se me ha pegado la palabra "idoneidad" como una lapa. Vaya donde vaya, me persigue, ¡y acabamos de empezar!. Porque sí, ¡estamos embarazados!, un embarazo burocrático en toda regla. Un embarazo que quedó confirmado hace seis días, cuando presentamos los primeros papeles. Va a ser un embarazo sobrenatural, y digo sobrenatural, porque se va a prolongar en el tiempo como tres embarazos de los de barriga, ¡mínimo!, y porque vamos a parir con el corazón, que es donde va a crecer mi pequeño/a, donde crecen, en realidad, todos los niños. Eso, suponiendo que salga todo bien y nos digan esa palabreja, idoneidad, ¡sois idóneos!, porque si nos dicen que no lo somos, uffff, entonces ya tenemos el lio montado...
Por culpa de la palabra idoneidad, no me permito soñar, aunque confieso que, a veces, vuelo un poco, pero aterrizo enseguida que me dan miedo las alturas.
No sé si me gusta la palabra "idoneidad", pero me da mucho respeto, eso si. Tengo sentimientos encontrados, una relación de amor-odio, a veces la quiero y otras veces me cae fatal. El desenlace de si me gusta o no me gusta la idoneidad, lo sabré dentro de unos ocho meses, cuando supere, o no, la primera fase de este embarazo burocrático llenito de amor.
En mi entorno no ha habido nadie especialmente sorprendido por esta decisión, cosa que me gusta, porque significa que he hecho muy bien mi trabajo todos estos años, mentalizándolos de que este sería mi camino, al menos uno de ellos.
Fuera de mi entorno, me he encontrado con la postura y la convicción, de personas que aún piensan que la adopción es una segunda opción, un sustituir a un hijo no nacido o algo así. Personas que me han preguntado a bocajarro: "¿Qué es?, ¿qué no te quedas embarazada?"...y dejan caer sobre la mujer todo el peso de la ley: "Pobrecita..., seguro que no puede tener hijos, por eso adopta"...me espeluzna que aún se piense todavía así. No sé si puedo o no puedo tener hijos, pero desde luego, que estoy sana como una manzana, que es lo que verdaderamente me preocupa. Este niño/a está soñado desde hace muchísimos años, aquí ha ido creciendo, en el tic tac del corazón, y ahora dice que ya está cansado de esperar, que es su momento, que quiere salir...coincide su petición con nuestros deseos, porque sí, es el momento. Ahora sí que estamos preparados para esta responsabilidad, para hacer frente al proceso que nos espera por delante, y a la recompensa del encuentro, si es que me deja la palabra idoneidad, que al final es la que manda, claro.
Idoneidad: "Reunión de las condiciones necesarias para desempeñar una función".¡Tiene narices que todos mis sueños cuelguen de una palabreja!.
Foto:Aquí.

viernes, 8 de octubre de 2010

UN DÍA MENOS O UN DÍA MÁS.


Tenía catorce años cuando me encontré con una mirada que nunca olvidaré. Una mirada asustada, más bien aterrorizada, y creo que fue justo en ese momento cuando lo tuve claro, cuando decidí que ese sería el camino que un día elegiría. He tenido la suerte enorme de tener un marido que me acompaña en mi idea y tiene la mente abierta a estas decisiones.
El caso es que estamos en la línea de salida, juntos, felices, en mi caso, un poco asustada por si no sale bien, en el de Pedro, totalmente convencido. Creía que nos iban a dar dos numeritos, y no, un cuño, a empezar y a esperar a que suene el teléfono para ponernos manos a la obra.
Debo decir que ayer estuve nerviosa en el momento de la entrega, esperando los números que no me dieron, me temblaban hasta las pestañas, pero estaba muy contenta después de haber dado un paso tan importante. Tan contenta, que en la cafetería salió disparado el botón de la camisa, el botón estratégico, el de los encantos. Eso fue porque estaba hinchada de felicidad, y tuve que pedir auxilio a la camarera. Volví a casa con mis cuñitos, mi carpeta verde esperanza, mi imperdible salvavidas, mi sonrisa intacta...espero no pegarme un batacazo. ¡Feliz finde a todos!.

jueves, 7 de octubre de 2010

EL REGALO DE NUESTRAS VIDAS.


En este país cada 3.9 minutos se rompe un matrimonio, así que hoy, que mi Pedro y yo cumplimos 10 años casados, vamos a celebrarlo haciendo algo muy especial que siento no poder desvelar, al menos de momento. Muchos de vosotros ya lo sabéis, ¡guardadme el secreto!. Sin duda alguna, vamos a dar un paso que va a suponer un antes y un después, nos vamos ya y mañana os daré el numerito de nuestro regalo. Un sueño que si sale bien, lo cambiará todo. Empezamos un nuevo camino juntos, como siempre.
"Tete,¡felicidades por aguantarme!, donde estés tú, está mi hogar. 1000".

miércoles, 6 de octubre de 2010

IRTA.


Más de una vez me han preguntado eso de: ¿playa o montaña?. De sobras es conocido que siempre tiro para el monte, pero el mar también me fascina, y ejerce un efecto relajante en mi espíritu. No me vereis nunca, salvo que haya un caso excepcional, en una de esas playas abarrotadas donde las personas se pelean por un trocito de arena para colocar la toalla, o donde los edificios de apartamentos llegan casi hasta la misma orilla. En estos casos, sin duda alguna, mi sitio es la montaña. Lo que sucede es que, aún encuentro cerca de casa, playas prácticamente vírgenes, rodeadas de pinos, lejos de la civilización, los chiringuitos, los paseos asfaltados, los apartamentos y el bullicio. Playas donde se puede escuchar el rumor del mar, sin interrupciones.

En la Sierra de Irta pude disfrutar el otro día, de una preciosa cala para mi solita. Una playa de arena, de conchas blancas y de piedras perfectamente redondeadas por el roce continuo del agua. Una playa con pinos, que invita a respirar, donde el mar llega para volverse a marchar, regalando sonidos de alto contenido relajante. En la zona de las piedras, las olas hacen música con ellas al arrastrarlas con una fuerza descomunal, es un bálsamo para todo lo que ande agitado y descolocado en el alma. Aporta una serenidad difícil de explicar, porque el sentimiento tiene pocas palabras. Sentada junto a la orilla, pegada a un buen libro en el que me era casi imposible concentrarme porque el entorno merecía más atención, miraba el mar inmenso, lleno de misterios, con profundidades donde el hombre no ha podido llegar, y con otras profundidas que han sido arrasadas sin piedad. Miraba ese mar que empieza, quizás, donde terminan los ríos. Ese mar que nos ha ofrecido, generoso, su alimento, su belleza, sus vientos, su música y también su furia en ocasiones, quizás como respuesta a nuestros abusos. Los mares, océanos, que siguen más allá de la línea del horizonte, rodeados de leyendas, de romances entre sirenas y marineros naúfragos, rodeados de suspiros y de sueños.
Esta cala donde me dejé caer para envolverme de la brisa y para chapotear como una niña, a pesar de estar poco frecuentada, recoge también en alguno de sus rincones, la presencia inconfundible de los despojos humanos. Una excusa perfecta para volver pronto y dar un paseo particular con la bolsa de basura en la mano, y es que no puedo evitar pensar que cada trocito de plástico abandonado puede terminar con la vida de una hermosa tortuga marina ahogándose al confundirlo con una medusa. Definitivamente,¡no sabemos lo que tenemos!.
Pd: Este post se lo dedico a Irta, una niña de los bosques, pero también del mar, que va a cumplir su primer mes de vida y que ha sido un sueño hecho realidad.

lunes, 4 de octubre de 2010

LORENA MOJAMUTO 2.

Esto de abajo ha sido una trastada de mi marido, que ha entrado en mi blog y hoy ha escrito un post por mí. Me ha gastado una broma, porque dice que me pongo histérica cuando no me funciona internet y que le recuerdo al Mojamuto, jajajajaja...

LORENA MOJAMUTO.

Cosas que me pasan...




Desde el cariño bombón ;)

viernes, 1 de octubre de 2010

EL CENSO.


¿Os acordais de la suelta que os conté de tortugas mediterráneas en algún lugar del mundo?, pues bien, ahora nos toca hacer el censo, que consiste casi, casi, en buscar una aguja en un pajar.
Hay que echar horas y armarse de una buena dosis de paciencia. Seguimos unas líneas imaginarias que tenemos localizadas gracias al gps, y de vez en cuando, nos encontramos con alguna tortuga que nos alegra el día y hace que todo el esfuerzo merezca la pena.

La medimos, la pesamos, contamos las placas a ver quien es, apuntamos con todo lujo de detalles su ubicación, sexo, estado, foto...y nos vamos a casa más contentos que unas pascuas. Van apareciendo y eso nos hace pensar que se están adaptando bien a la libertad, ¡es tan bonito verlas corretear!, porque eso de que son lentas os digo yo que no es verdad. En fin, esperemos que este proyecto siga así, y que podamos volver a disfrutar en alguna excursión al campo del encuentro con ellas, entonces, todos los esfuerzos habrán valido la pena.